La Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real dispone desde septiembre de una Unidad de Heridas para casos crónicos y complejos. En sus primeros meses de funcionamiento ha registrado 460 consultas, con 69 pacientes atendidos por primera vez y 390 revisiones, según detalló el 17 de diciembre el delegado provincial de Sanidad, Francisco José García, durante una visita a estas instalaciones.
El recurso se integra en la Estrategia Regional de Continuidad Asistencial del SESCAM (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha), que persigue coordinar el tránsito del paciente entre atención primaria, hospital y centros sociosanitarios. Su objetivo es reducir la variabilidad clínica y mejorar los resultados en salud en un grupo de pacientes de alta complejidad.
La nueva unidad actúa como dispositivo de referencia para lesiones que requieren abordajes avanzados y seguimiento estrecho, con circuitos de derivación desde centros de salud, servicios hospitalarios y dispositivos sociosanitarios. La prioridad es ofrecer una respuesta integral, homogénea y basada en evidencia a problemas que, por su evolución o riesgo de complicaciones, no pueden resolverse con manejo convencional.
Atención coordinada y especializada
El balance de actividad confirma la demanda asistencial acumulada en este perfil de pacientes. «Disponer de una atención especializada en heridas complejas permite acelerar la cicatrización, prevenir complicaciones, manejar el dolor y mejorar la recuperación», subrayó García, que es también experto en heridas y doctor en Enfermería.
La unidad centraliza la valoración avanzada, ajusta tratamientos y facilita la continuidad entre niveles. El abordaje coordinado evita duplicidades, acorta tiempos de respuesta y estandariza decisiones clínicas, elementos clave para disminuir reingresos y eventos adversos en pacientes con úlceras de evolución tórpida, lesiones por presión o heridas quirúrgicas de difícil resolución.
Además del seguimiento clínico, el equipo impulsa protocolos compartidos con los servicios remitentes para unificar criterios de cura, control de la carga bacteriana y manejo del dolor, con visitas sucesivas hasta la resolución o estabilización.
Guías clínicas y formación
En paralelo a la actividad asistencial, la Gerencia de Ciudad Real ha reforzado la base documental de sus procedimientos. El Comité de Heridas, integrado en la Comisión de Cuidados de Enfermería, publicará una nueva Guía para el Cuidado de las Heridas centrada en el abordaje de las quemaduras. Este volumen se suma a una colección que, según la gerencia, ha servido para asentar protocolos asistenciales de primer nivel y se utiliza como herramienta de trabajo por profesionales y estudiantes de Enfermería.
La nueva guía —quinto título de la serie— compila recomendaciones y circuitos de atención con la mejor evidencia disponible. Su despliegue acompañará la implantación de la unidad y la formación interna, con el fin de homogeneizar prácticas, mejorar la adherencia a los protocolos y facilitar la toma de decisiones ante casos complejos.
Impulso a la calidad y al rol enfermero
El plan refuerza el papel de Enfermería en la mejora de los cuidados y en la eficiencia del sistema. García destacó el valor de las propuestas lideradas por profesionales enfermeros para optimizar resultados: iniciativas que, además de impactar en la calidad de vida, racionalizan recursos y aportan trazabilidad a la atención.
La puesta en marcha de la Unidad de Heridas se plantea como un salto cualitativo en garantías asistenciales y en atención integral y coordinada. También como plataforma de conocimiento para la formación de futuros profesionales y la actualización continua de los equipos que atienden a estos pacientes en la provincia.
Con los primeros datos de actividad sobre la mesa, la gerencia ve respaldada la utilidad del recurso y su alineación con la estrategia regional. El objetivo ahora es consolidar el modelo y extender sus protocolos para reducir la variabilidad clínica y mejorar los resultados en salud de un colectivo especialmente vulnerable.
