El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) cerró 2025 con 2.010.324 tarjetas sanitarias activas, el máximo desde su creación en 2002. El dato, adelantado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, fue destacado por la portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, que subrayó que «nunca antes la sanidad pública de la región había dado cobertura a tantas personas».
El Gobierno atribuye el récord a la combinación de crecimiento demográfico, inversión sostenida y refuerzo de la red asistencial, especialmente en Atención Primaria y en urgencias. En el último año el sistema sumó 19.602 nuevas tarjetas (del 31 de diciembre de 2024 al 31 de diciembre de 2025), y desde 2015 el balance acumulado ronda las 66.000 tarjetas adicionales, según las cifras facilitadas.
La Consejería enmarca estos resultados en la estrategia iniciada tras la llegada de Emiliano García-Page a la Presidencia regional, con la sanidad pública como eje de la acción de gobierno. La tesis oficial es que la reversión del deterioro de etapas anteriores ha sido posible por priorizar obras, tecnología y personal en el sistema autonómico.
Auge de tarjetas y confianza
El incremento de tarjetas se interpreta como termómetro tanto del aumento de población adscrita al SESCAM como de la fidelidad al sistema público. Aunque el detalle por provincias no se desglosó, la Administración remarca que los registros de 2025 baten todos los precedentes desde 2002.
Padilla sostuvo que el reto pasa por sostener la tendencia con estándares de calidad. «El objetivo es atender a más personas sin perder prestaciones», indicó, antes de recordar que el modelo regional pivota sobre la gestión directa, con presencia minoritaria del sector privado.
De acuerdo con la portavoz, Castilla-La Mancha figura entre las autonomías con mayor peso de la provisión pública. Esta lectura sirve al Ejecutivo para reforzar su demanda de una financiación autonómica «justa» que cubra el coste real de los servicios esenciales.
Primaria: nuevas obras y estrenos
La semana pasada se abrieron dos recursos de Atención Primaria: el consultorio de La Guardia (Toledo) y el centro de salud de Alcoba de los Montes (Ciudad Real). Ambos se incorporan a una cartera de proyectos en marcha en la región.
En paralelo, la Consejería cifra en medio centenar las actuaciones de infraestructura sanitaria actualmente en distintas fases de ejecución, desde redacciones de proyecto hasta obras avanzadas. La prioridad declarada: acercar la primera atención y la prevención al territorio, con equipamientos y plantillas dimensionadas.
La apuesta por Primaria se completa con la extensión de tecnología diagnóstica y la renovación de espacios que, según el Gobierno, facilita itinerarios asistenciales más ágiles y reduce derivaciones innecesarias.
Hospitales operativos y calendario
Toledo, Guadalajara y Cuenca operan ya con sus hospitales universitarios de nueva generación, una pieza clave del mapa asistencial diseñado en la última década. La Administración sostiene que estos complejos, con cartera de servicios ampliada y tecnología de alta precisión, han aliviado presiones históricas.
Quedan por culminar dos hitos: el nuevo hospital de Puertollano y la segunda fase del Hospital de Albacete. Ambos proyectos mantienen 2026 como horizonte de finalización, de acuerdo con las previsiones expuestas por el Gobierno regional.
El despliegue hospitalario se acompasa con la reorganización de servicios y la dotación de personal. La meta oficial es cerrar brechas de acceso por razones geográficas y consolidar especialidades en red dentro del SESCAM.
Urgencias y capacidad de respuesta
La atención urgente, tanto hospitalaria como rural, se señala como uno de los factores que explican el salto por encima de los dos millones de tarjetas. Padilla destacó la combinación de dispositivos tecnológicos y cobertura humana para sostener esa respuesta en tiempos de alta demanda.
El Gobierno defiende que los servicios de urgencias cuentan con tecnología avanzada y recursos humanos suficientes, con el objetivo de absorber picos asistenciales y reducir tiempos críticos. No se ofrecieron comparativas con años previos, pero sí se incidió en el refuerzo operativo.
En el ámbito rural, la red de urgencias y los puntos de atención continuada forman parte del mensaje de equidad territorial que la Junta ha puesto en el centro de su relato sanitario.
Modelo público y financiación
El Ejecutivo regional reafirma su preferencia por la provisión pública directa como «modelo de atención a la ciudadanía». Según la Junta, Castilla-La Mancha es la segunda comunidad con mayor peso de la sanidad pública, una posición que quiere preservar.
Para sostenerla, insiste en la necesidad de un sistema de financiación autonómica que tenga en cuenta dispersión, envejecimiento y coste de los servicios. La financiación adecuada, afirma el Gobierno, es la condición para mantener una sanidad que presenta como referente en España.
Con el récord de tarjetas en 2025 como telón de fondo, el mensaje oficial es de satisfacción prudente: ampliar cobertura exige más recursos, más profesionales y más obra pública. La evolución de las listas de espera, la ejecución de los proyectos pendientes y la capacidad de las urgencias marcarán el pulso del SESCAM en 2026.
