El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, asistió este mediodía en Alcázar de San Juan a la clausura del pleno de la Asamblea de la DOP La Mancha. Allí felicitó a Carlos Bonilla por su reelección y el inicio de su tercera legislatura al frente del Consejo Regulador, y agradeció el trabajo de la junta saliente. La continuidad de la presidencia llega en un momento en que el Gobierno regional promete nuevos instrumentos para reforzar el sector vitivinícola y su peso económico.
La DOP La Mancha, una de las mayores zonas vinícolas de España por extensión y volumen, fue presentada por el consejero como un pilar del tejido agrario y agroindustrial de la región. El mundo del vino supone el 5% del PIB de Castilla-La Mancha, recordó, y la Denominación aporta tracción por su capacidad de generar valor en origen y empleo en el medio rural.
Bonilla, tercera legislatura
Bonilla afronta un nuevo mandato con el reto de consolidar la proyección exterior y el posicionamiento en calidad de los vinos amparados. Martínez Lizán destacó el papel de agricultores, bodegas y cooperativas, así como el equipo técnico del Consejo, en la mejora de la trazabilidad y la comercialización. «Es un motor de desarrollo rural» y un referente de la viticultura regional, subrayó.
El consejero reivindicó la apuesta por las variedades autóctonas y su encaje en los mercados. El airén, «muy atractiva para los consumidores», y el tempranillo lideran una oferta que ha ganado en calidad y reconocimiento. Para el titular de Agricultura, esta evolución ha sido posible gracias al trabajo coordinado de toda la cadena de suministro y a una estrategia centrada en aumentar el valor del vino embotellado.
Más valor y mercados exteriores
El Ejecutivo regional puso el acento en el giro hacia la botella, la apertura a nuevos públicos y la fidelización en plazas internacionales. Según el consejero, ese itinerario ya se traduce en mejores resultados comerciales: Castilla-La Mancha «vende cada vez más y mejor». El objetivo, insistió, es consolidar precios y márgenes para las explotaciones, sostener el empleo y fortalecer el tejido cooperativo.
En paralelo, el Consejo Regulador de la DOP La Mancha seguirá profundizando en promoción, certificación y acciones de divulgación. La reciente celebración del Día del Airén, el 20 de noviembre, se enmarca en esa estrategia para «poner en valor la variedad que nos identifica», indicó.
Medidas en marcha de la Junta
Martínez Lizán avanzó que el Gobierno de Emiliano García-Page activará nuevas herramientas de gobernanza sectorial. Entre ellas, la Organización Interprofesional Vitivinícola de Castilla-La Mancha, concebida para impulsar el crecimiento y defender los intereses del sector ante los retos de los próximos años. Este organismo servirá de marco para coordinar a productores, cooperativas e industria en ámbitos como calidad, internacionalización y sostenibilidad.
En el plano inversor, acaba de publicarse una convocatoria de 30 millones de euros para reestructuración de viñedo, que permitirá modernizar parcelas, adaptar variedades y mejorar rendimientos, con foco en regadíos eficientes y prácticas de manejo integrado de plagas. La Junta también reforzará la promoción exterior: ayer mismo se aprobaron 2,3 millones de euros para acciones en terceros países, orientadas a ganar cuota y visibilidad en destinos clave.
El consejero estuvo acompañado por la directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar, y por la delegada provincial del ramo en Ciudad Real, Amparo Bremard.
