El sistema de atención a la dependencia en la provincia de Ciudad Real cerró 2025 con sus mejores registros, según el balance presentado por la Delegación de Bienestar Social. El territorio atiende cada día a 21.536 personas con 30.500 prestaciones y servicios, tras sumar en el último año 1.186 beneficiarios y 3.062 prestaciones adicionales. La actividad del sector sostiene alrededor de 7.000 empleos, de acuerdo con la estimación ofrecida por el departamento.
“Cumplimos con la atención a la dependencia y reducimos los tiempos por debajo de lo exigido”, defendió el delegado provincial, Eulalio Díaz-Cano, al destacar que la espera media para la valoración se sitúa en 144 días de espera frente a 341 de media nacional. En 2025 el plazo bajó en 33 días respecto al año anterior y, según el responsable, el objetivo es seguir recortándolo.
El balance anual de la Junta en Ciudad Real llega en un contexto de expansión del sistema desde 2015, cuando el actual Ejecutivo autonómico asumió el Gobierno. En la última década, la provincia ha incorporado 13.000 nuevos beneficiarios y casi 20.000 prestaciones, incrementos del 154% y el 184%, respectivamente.
Plazos y expedientes reducidos
La Delegación recalca el descenso de la burocracia acumulada. A cierre de 2025, las solicitudes pendientes de valoración eran 28 pendientes de valoración: 28, frente a las 1.375 registradas al inicio del periodo. En paralelo, los expedientes del Programa Individual de Atención (PIA), el llamado “limbo”, se han recortado un 96%, desde 7.478 a 270.
En tiempos de tramitación, la provincia opera 36 días por debajo del límite que marca la ley, según Díaz-Cano, con 144 días de media. Este indicador se redujo en un mes largo durante el último ejercicio, tras la reorganización de equipos y la colaboración con servicios sociales de atención primaria y ayuntamientos.
Crecimiento sostenido desde 2015
El mapa provincial de la dependencia ha cambiado en diez años. La red de prestaciones y servicios ha ganado capilaridad y volumen, con aumentos acumulados superiores al 150% en número de personas atendidas y por encima del 180% en recursos asignados, según el recuento oficial.
“Es el resultado del trabajo del personal de dependencia de la Delegación y de los servicios sociales en coordinación con los municipios”, subrayó el delegado, que enmarca los progresos en la estrategia desplegada por la Junta desde 2015. El departamento presenta estos datos como un estímulo para “seguir avanzando” en la mejora de la atención.
Servicios con mayor demanda
La teleasistencia sumó 793 usuarios en el último año. La ayuda a domicilio alcanza a 4.297 personas, lo que supone un incremento del 175% desde 2015. Los centros de día dan cobertura a 1.358 mayores, desde las 741 plazas que se encontró el actual Gobierno hace una década.
La atención residencial ha pasado de 2.616 usuarios en 2015 a 3.403 en 2025. La prestación vinculada al servicio incorporó 388 expedientes en el último año y ha experimentado un salto de casi el 1.000% en el periodo, al pasar de 407 a 4.471. La Prestación Económica para Cuidados en el Entorno Familiar (PECEF) llega a 3.376 personas.
Presupuesto y prioridad social
El refuerzo del sistema se apoya en un aumento de la financiación autonómica. Desde 2015, el presupuesto regional en dependencia ha crecido un 86%, desde 372 millones hasta una inversión de 672 millones este año. Según la Delegación, el sistema recibe más de dos millones diarios y, en el caso de la provincia de Ciudad Real, la dotación ronda los 175 millones.
El Ejecutivo regional presenta estas cifras como prueba de una prioridad política: invertir en bienestar y cohesión social. El despliegue presupuestario se refleja en más personal, más prestaciones y en la descongestión de expedientes.
Quiénes son los beneficiarios
El perfil de las personas atendidas en Ciudad Real es mayoritariamente femenino (63%) y de edad avanzada: seis de cada diez beneficiarios superan los 80 años. La Delegación vincula esta estructura demográfica con la extensión de cuidados de larga duración y el propósito de mantener la autonomía el mayor tiempo posible.
Castilla-La Mancha figura entre las autonomías mejor valoradas por su aplicación de la ley de dependencia, con una calificación de nota de 8,3 sobre 10, según los datos difundidos por el departamento. La región ha recibido reconocimientos por programas como SEPAP-MejoraT, los servicios de capacitación, la teleasistencia avanzada y los productos de apoyo.
