La Gerencia de Atención Integrada de Villarrobledo (SESCAM) se ha implicado de forma activa en la Semana de la Salud de Sisante, celebrada del 26 de enero al 2 de febrero, con una agenda de talleres y charlas orientadas a la promoción del autocuidado y la prevención. La propuesta, de alcance comunitario, combinó formación práctica y divulgación sobre salud mental, mujer, consumo de sustancias y respuesta ante emergencias.
Coordinada por la Mesa de Salud de Sisante, la programación reunió a agentes locales —el IES Camino Romano y los Servicios Sociales— junto a profesionales del Centro de Salud de Sisante. Pese a episodios de meteorología adversa, la respuesta vecinal fue sostenida y con alto interés por los contenidos, según los organizadores.
El balance es positivo y refuerza una línea de trabajo que prioriza la cercanía y la utilidad cotidiana. «La participación ha sido muy satisfactoria y ha puesto de manifiesto el interés de la población por este tipo de iniciativas», resumió la responsable de Enfermería del Centro de Salud, Gema García.
Programación y alianzas locales
El calendario incluyó el taller «Ansiedad: entenderla y manejarla», impartido por la educadora social y psicóloga Cristina Peña, con herramientas para identificar síntomas, reducir el impacto en el día a día y fomentar el autocuidado. La sesión abordó pautas básicas de manejo y derivación cuando es necesario.
En el ámbito de la salud de la mujer, la médica de familia María José Carretero y la enfermera Gema García ofrecieron la charla «Menopausia: una nueva etapa. Mitos, verdades y bienestar». Se revisaron creencias extendidas, se aportaron criterios clínicos y se destacaron hábitos de vida que favorecen esta transición.
La prevención en edad escolar se reforzó con una charla sobre alcohol y drogas dirigida al alumnado del IES Camino Romano, centrada en riesgos, señales de alerta y recursos de apoyo. La actividad buscó dotar de información contrastada para la toma de decisiones informadas y la detección precoz.
Formación práctica y prevención
El bloque con mayor componente operativo fue el taller de reanimación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios, impartido por los profesionales de Enfermería Eduardo García y Gema García. La formación se orientó a la adquisición de habilidades básicas para actuar de forma segura hasta la llegada de equipos de emergencia.
Este enfoque práctico, complementado con contenidos divulgativos, refuerza la estrategia de salud comunitaria: llevar al terreno cotidiano conceptos clínicos esenciales y protocolos de actuación simples. La estructura de sesiones breves y objetivos claros facilitó la participación intergeneracional.
La colaboración entre el Centro de Salud de Sisante, el entorno educativo y los servicios municipales permitió ajustar los contenidos a necesidades percibidas en el municipio. El trabajo coordinado entre recursos locales favoreció tanto la difusión como la asistencia, además de la continuidad de las acciones.
Balance de participación
La organización subraya que, aunque hubo jornadas con condiciones meteorológicas adversas, la respuesta de la población fue positiva. Se registró una asistencia constante a lo largo de la semana y elevado interés por los temas relacionados con salud mental, mujer y emergencias básicas.
«La participación ha sido muy satisfactoria y nos permite acercar la prevención y la educación para la salud al día a día de los vecinos», apuntó Gema García, que resaltó también la utilidad de los formatos prácticos para asentar hábitos saludables y mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias.
De cara a próximas ediciones, la Gerencia de Atención Integrada de Villarrobledo y la Mesa de Salud de Sisante mantienen la prioridad de consolidar esta vía comunitaria, con una oferta ajustada a la demanda local y al calendario docente y social del municipio. La prevención, la educación sanitaria y la coordinación interinstitucional seguirán marcando la hoja de ruta.
