Ciudad Real encara la vuelta a la normalidad tras el tren de borrascas que ha afectado a la provincia. En las últimas 48 horas el tiempo ha dado una tregua y el dispositivo de emergencia se reordena para una fase de recuperación. El Plan Especial de Protección Civil ante el riesgo de Inundaciones (Pricam) baja a nivel 1.
La decisión se adoptó este domingo en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), presidido por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, después de constatar la mejoría en los ríos y embalses. La Unidad Militar de Emergencias (UME) se retira del dispositivo y la maquinaria pesada se reduce al mínimo.
Baja el nivel del plan de inundaciones
Según explicó la delegada de la Junta en Ciudad Real, Blanca Fernández, el cese de las precipitaciones ha permitido que el caudal del Bullaque descienda de forma apreciable y que el pantano reduzca el desembalse. «Afortunadamente ha dejado de llover y el Bullaque baja», resumió, antes de avanzar que los próximos días deberían consolidar esta tendencia.
De forma previa al CECOPI, Fernández presidió el Centro de Análisis y Seguimiento Provincial (CASP) para revisar la situación con los responsables de Subdelegación del Gobierno, Diputación de Ciudad Real, Confederación Hidrográfica del Guadiana, Guardia Civil, Policía Nacional, Infocam, Geacam, Jefatura Provincial de Tráfico y las delegaciones provinciales de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Desarrollo Sostenible y Educación, además del alcalde de El Robledo.
Las autoridades dan por descartado el riesgo activo de nuevas inundaciones, aunque piden paciencia por la persistencia de agua en sótanos y sumideros.
El Robledo inicia la limpieza
El Robledo, uno de los puntos más afectados por el desbordamiento del Bullaque, «ha mejorado de manera notable» y el río discurre ya prácticamente por su cauce habitual, según la representante autonómica. «Lo que toca ahora es limpiar y desescombrar», indicó.
A partir del lunes se desplegarán medios de Geacam para las tareas de retirada de fango y normalización de espacios públicos. El operativo incluye un retén, una autobomba y un vehículo de agua a presión para intervenir en la franja urbana más próxima al cauce, donde el barro cubre todavía superficies significativas.
La Junta advierte de que el ascenso del nivel freático mantiene afecciones puntuales en bajos y viviendas, con retornos de agua por sumideros y tazas, una incidencia que irá remitiendo conforme baje la saturación del terreno.
Carreteras y actividad lectiva
En la red viaria, Tráfico no registra incidencias en las principales carreteras y autovías de la provincia. No se registran incidencias en la red principal y solo seis carreteras secundarias continúan cortadas. Se trata de vías provinciales afectadas por daños asociados a las lluvias cuya reparación se irá abordando en los próximos días; en ningún caso hay municipios incomunicados.
En el ámbito educativo, la actividad lectiva y el transporte escolar se reanudan el miércoles, en un retorno a la normalidad favorecido por los dos días festivos de carnaval, que permiten ganar tiempo a las labores de limpieza y acondicionamiento de accesos.
Coordinación operativa
La delegada de la Junta agradeció la «colaboración y coordinación ejemplar» entre administraciones y servicios implicados durante el episodio: desde las fuerzas y cuerpos de seguridad hasta los responsables hidráulicos, personal de emergencias y equipos de conservación de carreteras. Esa cooperación ha facilitado una respuesta «efectiva» para cada fase del operativo, desde la vigilancia de caudales a los cortes preventivos, el apoyo a poblaciones ribereñas y la planificación del retorno a la normalidad.
Con la emergencia en fase descendente y el Pricam en nivel 1, el esfuerzo se centra ya en la reparación de daños y la limpieza de las zonas más afectadas, con seguimiento técnico permanente de los caudales y del desembalse del pantano para ajustar recursos si fuera necesario. El Robledo pasa de la emergencia a la limpieza y el desescombro.
