El Gobierno de Castilla-La Mancha desactivó a las 19.00 horas el Plan Especial ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) en toda la región tras estabilizarse los caudales de ríos y desembalses. La medida pone fin a casi dos semanas de emergencia regional motivada por las lluvias y las crecidas registradas en varios cauces.
Durante 13 días de activación se registraron 423 incidentes, con Toledo y Ciudad Real como provincias más afectadas. Aunque la situación hidrológica ha mejorado de manera sostenida, varios tramos de la red viaria provincial siguen condicionados y persisten desembalses para alcanzar niveles de resguardo.
La desactivación llega tras la resolución de los principales incidentes y el descenso paulatino de los niveles en las cinco provincias. No obstante, se mantiene la vigilancia por parte de los servicios de emergencia y la gestión coordinada con las confederaciones hidrográficas ante eventuales incrementos puntuales de caudal.
Desactivación del plan
El PRICAM se activó en fase de Alerta (Situación Operativa 0) el 5 de febrero, ante las intensas precipitaciones con potencial de crecida en ríos, arroyos y barrancos. Un día después pasó a Emergencia (Situación Operativa 1) para toda la región, y el 11 de febrero se elevó a Situación Operativa 2 por el empeoramiento de las previsiones y para solicitar medios extraordinarios no adscritos al plan, en concreto de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El domingo 15 de febrero, tras reunir al Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) y revisar el estado de las cinco provincias, el dispositivo se rebajó de nuevo a Emergencia (Situación Operativa 1), al consolidarse la tendencia a la estabilización. Con la bajada sostenida de niveles y los incidentes críticos encauzados, la Dirección del Plan ha declarado hoy su desactivación.
El seguimiento se ha realizado a través del Comité Asesor del PRICAM, con reuniones periódicas presididas en varias ocasiones por Emiliano García-Page y dirigidas por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina. En el órgano han participado representantes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y de las confederaciones hidrográficas del Tajo, Guadiana, Júcar y Segura.
Balance e incidencias
En el periodo de activación se contabilizaron 423 incidencias en el 1-1-2. La mayor parte se registró en Toledo (191) y Ciudad Real (110), seguidas de Cuenca (57), Albacete (35) y Guadalajara (30). Los avisos más habituales respondieron a inundaciones en espacios abiertos y cerrados, obstáculos en la calzada y desprendimientos.
No se han registrado daños personales. Las autoridades piden, no obstante, extremar la prudencia en las márgenes de los ríos que han sufrido crecidas, dado que algunos cauces seguirán altos en las próximas jornadas por los desembalses de regulación para garantizar la seguridad de presas, infraestructuras y tramos aguas abajo.
Carreteras afectadas
- A esta hora siguen afectadas seis carreteras provinciales —cinco en Ciudad Real y una en Albacete—, con un corte total en la AB-206 a su paso por La Jorquera.
- En Ciudad Real: CR-413 (Los Pozuelos), CR-7221 (Piedrabuena), CR-7225 (El Robledo), CR-711 (Fernán Caballero) y CR-4123.
Los servicios de conservación y las brigadas provinciales continúan con labores de señalización, limpieza de calzada y retirada de arrastres para restablecer la circulación con seguridad.
Alertas y comunicación
La Dirección del PRICAM emitió 11 avisos ES-ALERT por la Red de Alerta Nacional (RAN) a poblaciones ribereñas de Ciudad Real, Toledo, Cuenca y Albacete. Los mensajes advirtieron de subidas de caudal por lluvias y desembalses e incluyeron recomendaciones de autoprotección y movilidad.
Cronología de ES-ALERT
- 5 de febrero: riberas del Alberche y Talavera de la Reina, por previsión de subida.
- 7 de febrero: áreas próximas a los ríos Bullaque y Guadiana; y aviso específico al arroyo Zarzaleja en Alberche del Caudillo por incremento de caudal.
- 8 de febrero: zonas cercanas al Jarama en Seseña.
- 10 de febrero: cuatro avisos; Bullaque y Guadiana por crecida; áreas aguas abajo del embalse de Azután por desembalse extraordinario; y avisos a Guadalmez y El Robledo por aumento en los ríos Guadalmez y Bullaque.
- 11 de febrero: Fernán Caballero, por la crecida del río Bañuelos.
- 12 de febrero: Cuenca capital y entorno por el Júcar; y localidades de Albacete por desembalses de La Fuensanta y Talave.
Los ayuntamientos y cuerpos de seguridad difundieron y reforzaron estas alertas mediante sus canales locales, con especial atención a zonas inundables y pasos a distinto nivel.
Medios y operaciones
La emergencia concentró actuaciones de calado en el Valle del Bullaque. En El Robledo, la Junta movilizó equipos de TRAGSA (excavadora, retrocargadora y camiones) y personal forestal, además de un agente medioambiental, para levantar barreras y diques de contención. La Unidad Militar de Emergencias (UME) llegó a desplegar 72 efectivos en la provincia de Ciudad Real y rescató a dos personas en Fuente el Fresno.
El dispositivo mantuvo vigilancia reforzada también en El Torno y en los municipios del entorno, así como en Fernán Caballero y Guadalmez por los incrementos del Bañuelos y el Guadiana. En Talavera de la Reina se trabajó con medios autonómicos —cuatro autobombas, cinco bombas auxiliares y tres bombas de lodos, con ocho efectivos— y con los bomberos del CEPEIS en labores de achique en la zona de Entretorres y calles adyacentes.
Durante estos días intervinieron bomberos, personal del INFOCAM, equipos de mantenimiento de Obras Públicas, Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, policías locales, GUETS, TRAGSA, Cruz Roja y voluntariado de Protección Civil. El Puesto de Mando Avanzado se desplegó en distintos municipios de Ciudad Real para coordinar la respuesta y el intercambio de información en tiempo real.
Recomendaciones y seguimiento
La normalización progresa, pero la gestión de desembalses continuará para alcanzar niveles de resguardo. Se recomienda evitar aproximarse a riberas, pasos inundables y zonas bajas próximas a cauces, y respetar la señalización en tramos de carretera con afecciones temporales.
Los servicios de emergencias mantienen la coordinación con la AEMET y las confederaciones del Tajo, Guadiana, Júcar y Segura para ajustar, si fuese necesario, el despliegue preventivo en puntos sensibles. La ausencia de víctimas humanas y la resolución de los incidentes más relevantes permiten cerrar el PRICAM, sin bajar la guardia ante posibles repuntes de caudal.
