El Gobierno regional refuerza economía circular con biorresiduos y 3 millones en puntos limpios

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado una campaña regional para mejorar la separación de biorresiduos en comedores, bares y restaurantes de centros públicos y ultima la resolución de ayudas para modernizar puntos limpios municipales. La iniciativa, que ya se despliega en varias provincias y llegará a todo el territorio con recogida orgánica implantada, busca acelerar el cumplimiento de la normativa de residuos y recortar emisiones en origen.

El programa combina formación exprés al personal de cocina y comedor con la entrega de contenedores específicos en hospitales, centros educativos, centros de día y residencias. En paralelo, la Junta publicará este martes la resolución de una línea de subvenciones para mejorar puntos limpios fijos e implantar puntos de proximidad, con financiación europea.

El alcance inmediato es notable: 395 centros públicos recibirán apoyo para separar correctamente la fracción orgánica, con despliegue escalonado donde ya existe recogida selectiva. La campaña está activa de diciembre de 2025 a marzo de 2026 y ha completado visitas en 243 centros ya visitados, con avances en Toledo, Ciudad Real y Guadalajara, y próximos despliegues en Cuenca y Albacete.

Cómo funciona la campaña

La Consejería de Desarrollo Sostenible impulsa sesiones breves y prácticas para las plantillas de cocina y comedor, enfocadas en resolver dudas habituales, corregir errores de separación e implicar a todos los equipos. Se trata de un despliegue coordinado con Educación, Bienestar Social y el SESCAM (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha) para asegurar una aplicación homogénea y sostenida en el tiempo.

Junto a la formación, se entregan contenedores adaptados a cada actividad: 120 litros para hospitales y 60 litros para comedores y cafeterías de centros educativos y residencias. En cada visita se realizan encuestas in situ para detectar barreras, necesidades y oportunidades de mejora, además de dejar material informativo que consolide los cambios en el día a día.

La consejera Mercedes Gómez subrayó durante una visita a la residencia de mayores Los Molinos, en Mota del Cuervo (Cuenca), que los centros públicos «deben ser espacios ejemplares». Recordó que una separación adecuada de la materia orgánica no solo recorta emisiones y produce compost, sino que mejora la eficiencia de la cadena de reciclaje y reduce costes municipales.

Base legal y objetivos de circularidad

Gómez insistió en que la correcta segregación de los restos orgánicos «es una obligación legal» derivada de la Ley 7/2022 de Residuos, que exige separar en origen. La campaña se integra en el Plan de Prevención y Gestión de Residuos de Castilla-La Mancha 2023-2030, orientado a reforzar recogidas separadas y tratamientos adecuados para cumplir los hitos de economía circular.

El programa incorpora además mensajes de prevención del desperdicio alimentario y de mejora de procesos internos. El objetivo es optimizar menús, ajustar cantidades y elevar la eficiencia de cocinas, especialmente en hospitales y residencias, donde el volumen de restos suele ser mayor.

Cobertura y despliegue territorial

El despliegue se concentra en municipios que ya recogen de forma separada la fracción orgánica, lo que permite impactos rápidos en generación de compost y reducción de fracciones impropias. Toledo, Ciudad Real y Guadalajara concentran por ahora el mayor número de centros intervenidos, con Cuenca y Albacete incorporándose en las próximas semanas.

En total, el programa llegará a 395 instalaciones públicas entre colegios e institutos, hospitales, centros de día y residencias. La prioridad recae sobre centros con elevada generación de biorresiduos para maximizar el efecto inmediato de la formación y de los nuevos flujos de recogida.

Inversión y medios movilizados

La campaña supone una inversión de 64.515,14 €, ejecutada a través de un encargo a la empresa pública GEACAM. El dispositivo operativo cuenta con tres técnicos de educación ambiental y dos equipos móviles para el reparto de contenedores y el soporte a los centros.

En la visita a Los Molinos, la consejera estuvo acompañada por la delegada de la Junta en Cuenca, Marián López; la directora general de Economía Circular y Agenda 2030, Esther Haro; la directora general de Mayores, Alba Rodríguez; y los delegados provinciales de Bienestar Social, Susana Zomeño, y de Educación, Gustavo Martínez.

Ayudas para puntos limpios

El Gobierno regional publicará este martes, 24 de febrero, en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, la resolución de la Orden 118/2025, que regula la convocatoria de ayudas para mejorar puntos limpios fijos e implantar puntos de proximidad. La línea, financiada con fondos Next Generation EU, suma más de tres millones de euros repartidos entre 57 beneficiarios (ayuntamientos, mancomunidades y consorcios).

Las subvenciones cubrirán hasta el 90% de los gastos subvencionables, con actuaciones que incluyen techados, zonas impermeabilizadas, control de accesos, nuevas básculas, renovación de contenedores y creación de puntos de proximidad para pequeñas fracciones especiales. El objetivo es reforzar la recogida separada de residuos que no van al contenedor habitual y facilitar el acceso ciudadano a estas instalaciones.

Por provincias, Toledo cuenta con 16 beneficiarios y 1,1 millones de euros; Ciudad Real, 11 y 606.671 euros; Cuenca, 16 y 519.514 euros; Guadalajara, ocho y 463.789 euros; y Albacete, seis y 307.574 euros. El reparto permite a municipios grandes y pequeños modernizar infraestructuras y ampliar servicios.

Foco en Cuenca: más beneficiarios

La Consejería destacó el peso de Cuenca en la convocatoria, con un número elevado de beneficiarios y un volumen de inversión significativo. Dieciséis ayuntamientos de la provincia afrontarán mejoras, con cuatro actuaciones en la línea de puntos limpios fijos (San Clemente, Las Pedroñeras, Motilla del Palancar y Quintanar del Rey) y doce en puntos limpios de proximidad.

Entre los municipios que implantarán estos puntos de cercanía figuran Cuenca capital, Ledaña, Almonacid del Marquesado, Mira, Villalpardo, Beteta, Santa Cruz de Moya o Atalaya del Cañavate, entre otros. La previsión es mejorar el servicio a la ciudadanía, reforzar la gestión ambiental en el medio rural y reducir vertidos incontrolados.

Con estas actuaciones paralelas —separación de biorresiduos donde más se generan y refuerzo de las infraestructuras municipales— la Junta persigue acelerar la transición hacia un modelo de residuos más eficiente, moderno y sostenible, alineado con los objetivos de circularidad fijados para esta década.

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