El Gobierno de Castilla-La Mancha abona hoy cerca de 8 millones de euros para facilitar la incorporación de 286 jóvenes al sector agrario. La cifra se suma a los 1,6 millones pagados en diciembre a otros 65 beneficiarios de la misma convocatoria, con lo que el desembolso total asciende ya a 9,4 millones para 351 jóvenes que ponen en marcha su explotación.
El anuncio se realizó en Valdepeñas (Ciudad Real) durante la inauguración del foro “Relevo generacional en el medio rural”, organizado por la Junta y el Comité Europeo de las Regiones, con la presencia del presidente autonómico, Emiliano García-Page, y del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.
La medida busca acelerar el relevo generacional en el campo castellanomanchego, una de las prioridades de la agenda agraria regional, y llega en vísperas del viaje de García-Page a Bruselas la próxima semana para participar en el Comité de las Regiones.
Impulso a la incorporación juvenil
Las ayudas abonadas hoy corresponden a la última tanda de la actual convocatoria para primera instalación, dirigida a facilitar la puesta en marcha de explotaciones agrícolas y ganaderas. Con los pagos de diciembre y febrero, el Ejecutivo regional cierra un primer bloque de apoyos que elevan el número de incorporaciones respaldadas a 351 en toda la comunidad.
La Junta enmarca este esfuerzo en la necesidad de consolidar explotaciones viables y garantizar el relevo en fincas de secano y regadío, con mejores perspectivas de rendimiento y estabilidad en la cadena de suministro. El objetivo es retener talento en el medio rural y sostener la actividad productiva con jóvenes al frente.
En el acto inaugural, García-Page defendió que la región debe “marcar una pauta” en cómo atraer y fijar juventud en el sector primario, buscando consensos y evitando debates estériles que retrasen decisiones operativas.
Defensa de la PAC en Bruselas
El presidente autonómico avanzó que en el Comité de las Regiones asumirá el liderazgo de una ponencia específica sobre la incorporación de jóvenes a la agricultura. “Es un honor encabezar y pilotar” ese trabajo, señaló, con la intención de concitar acuerdos y dar certidumbre regulatoria.
García-Page anunció una defensa explícita de la Política Agraria Común (PAC) y reclamó no cargar sobre el sector el coste reputacional de la transición climática: “Voy a hablar claro y a defender formalmente la PAC, y a que no convirtamos a agricultores y ganaderos en los culpables del cambio climático”. A su juicio, el campo “más que culpable, es víctima” y necesita reglas claras y estabilidad para invertir.
El dirigente insistió en el papel de la Unión Europea como motor económico para el medio rural. “Hay que apostar por Europa; la PAC es un canal ingente de riqueza para la región”, afirmó, y alertó contra el “ruido” y el populismo que, a su entender, desvían el debate y dificultan un camino previsible para el sector.
Vivienda y empleo estable
Más allá del campo, el presidente situó la agenda juvenil como un “problema mayor” que exige respuestas inmediatas en vivienda y empleo. La prioridad, dijo, es que los jóvenes accedan a una casa y a un puesto de trabajo estable, sin dar por hecho que vayan a vivir mejor que sus padres si no se refuerzan los apoyos públicos.
Subrayó que la sociedad se “juega mucho” en su capacidad para “acolchar, empujar y facilitar” el tránsito a la vida adulta, especialmente en municipios rurales donde el arraigo depende de servicios, conectividad y oportunidades laborales ligadas a la actividad agraria.
En la apertura del foro participaron también el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, y el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez, junto al ministro Luis Planas.
