Castilla-La Mancha consolida su Plan Regional de Prevención de la Ceguera con un primer año de despliegue sostenido y medible en Atención Primaria. El cribado de la retinopatía diabética mediante retinografía digital, incorporado de forma progresiva en los centros de salud, ha incluido ya a 4.599 personas y sumado 3.261 estudios de retinografía en 3.214 pacientes distintos. La actividad acumulada y su continuidad confirman la integración del programa en la práctica ordinaria.
Solo en enero de 2026 se realizaron 372 nuevos estudios, lo que mantiene el ritmo de captación y la lectura sistemática de pruebas. El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) afianza, además, la expansión territorial del dispositivo tecnológico que sustenta el cribado para garantizar la equidad en el acceso.
La estrategia se apoya en Atención Primaria para detectar de forma precoz la afectación ocular asociada a la diabetes, reducir derivaciones innecesarias y priorizar los casos que precisan tratamiento. El objetivo es evitar pérdida de agudeza visual y frenar la progresión hacia ceguera evitable.
Actividad por áreas sanitarias
El programa muestra una elevada capacidad de captación en el ámbito comunitario. Por volumen, la Gerencia de Atención Integrada de Albacete encabeza la actividad con 1.217 estudios, seguida de Ciudad Real con 1.100 y Villarrobledo con 944. La distribución responde al despliegue escalonado de equipos y circuitos clínicos dentro de cada área.
En cuanto a centros, destacan por carga asistencial los de Villarrobledo, Ciudad Real I y La Roda, que concentran una parte significativa de las retinografías efectuadas. Esta concentración refleja el papel de los centros de salud como puerta de entrada y primer filtro del proceso diagnóstico, con derivación clínica ajustada a criterios de riesgo.
El SESCAM continúa integrando de forma progresiva los retinógrafos no midriáticos en todas sus gerencias para homogeneizar la prestación. La expansión ordenada del parque tecnológico y la estandarización de protocolos permiten ampliar cobertura sin mermar calidad diagnóstica.
Primaria, eje de la detección precoz
El modelo pivota sobre los equipos de Atención Primaria, con mayor capacidad resolutiva en el propio centro de salud. La directora general de Atención Primaria, Ángeles Martín Octavio, resume la apuesta sanitaria: “una Primaria más cercana y con mayor capacidad diagnóstica”. Según subraya, acercar el cribado “permite detectar antes, intervenir antes y evitar complicaciones graves”.
El diseño organizativo está adaptado a una comunidad autónoma extensa y dispersa. La estrategia mejora la coordinación con los servicios hospitalarios y refuerza la continuidad asistencial, con especial impacto en el medio rural. “Se gana accesibilidad y se afianza la equidad”, incide la responsable de Primaria.
El compromiso de los profesionales sostiene el despliegue. El personal médico y de enfermería incorpora nuevas competencias de cribado y seguimiento, en estrecha colaboración con Oftalmología para la validación clínica y la priorización terapéutica.
Teleoftalmología y trabajo en red
El plan se articula sobre un modelo de teleoftalmología. La retinografía se realiza en el centro de salud y su lectura e interpretación corre a cargo de personal formado, con el respaldo de los servicios hospitalarios. Este circuito incrementa la cobertura del cribado sin comprometer la calidad diagnóstica y optimiza recursos al concentrar la derivación en los casos que realmente lo requieren.
La sistematización del flujo —captura, lectura, validación y derivación— facilita la identificación temprana de lesiones que precisan tratamiento y reduce los tiempos de respuesta clínica. El resultado es un impacto directo en la preservación de visión y en la prevención de la ceguera vinculada a la diabetes.
Para sostener el programa, el Gobierno regional ha adquirido 85 retinógrafos no midriáticos por 2,5 millones de euros, financiados con fondos para las estrategias 2022 del Ministerio de Sanidad. Los equipos se han distribuido en otros tantos centros de Atención Primaria, lo que afianza la capilaridad del servicio y la homogeneidad territorial.
Recursos humanos y capacitación
El despliegue tecnológico se acompasa con formación específica. Hasta la fecha se han formado 288 médicos y 366 profesionales de enfermería en la realización de retinografías, la gestión del circuito de cribado y la coordinación con Oftalmología. Esta capacitación acelera la implantación y asegura la calidad de los informes.
La profesionalización del proceso permite integrar la prueba en la consulta de Primaria con mínima interrupción del flujo asistencial. La lectura diferida y el apoyo de los servicios hospitalarios resuelven las dudas diagnósticas y priorizan intervenciones, manteniendo criterios homogéneos en toda la red.
Con la extensión progresiva a todas las gerencias, el SESCAM consolida un modelo preventivo, digital y en red, alineado con la transformación de la Atención Primaria. La continuidad de la actividad en 2026 y la estabilización de los circuitos anticipan un incremento gradual de cobertura y la reducción de desigualdades por residencia.
El balance del primer año sitúa el programa como herramienta estable de salud pública. La combinación de tecnología accesible, protocolos comunes y recursos humanos formados sostiene el objetivo de detectar a tiempo, intervenir con precisión y evitar ceguera evitable en pacientes con diabetes.
