La Delegación de la Junta en Ciudad Real convirtió el arranque de los actos del 8-M en un alegato por acelerar la igualdad real. Blanca Fernández, responsable del Ejecutivo autonómico en la provincia, defendió la necesidad de «políticas públicas contundentes» para desmontar la «desigualdad estructural» que aún separa a mujeres y hombres, sin perder de vista el avance social de las últimas décadas. El mensaje llegó en el acto institucional por el Día Internacional de las Mujeres, dedicado a visibilizar el papel femenino en la música.
Casi siete de cada diez personas en paro en Castilla-La Mancha son mujeres y persiste una brecha salarial en torno al 20%, según expuso Fernández como síntesis de una realidad que también se observa en España y en otros países. A ello se suma una mayor precariedad femenina por la concentración en empleos a tiempo parcial, jornadas reducidas y permisos de cuidados, con efectos acumulativos en su carrera profesional. La Junta reivindica respuestas transversales para corregir esas grietas y avanzar hacia la igualdad material.
Políticas para cerrar brechas
La representante del Gobierno regional en Ciudad Real subrayó el esfuerzo en políticas activas de empleo y en instrumentos de conciliación. Mencionó de forma expresa el Plan Corresponsables, concebido para facilitar el cuidado y repartirlo de forma equitativa en los hogares. En la provincia, este programa moviliza 2,5 millones de euros para ayudar a familias a conciliar y promover la corresponsabilidad.
La delegada enmarcó estas medidas en una estrategia «real y transversal» que busca impactar en el acceso al empleo, la calidad de los contratos y la reducción de las brechas retributivas. Recordó que la mayor carga de cuidados sigue recayendo sobre las mujeres y que esa mochila pesa durante años en su trayectoria laboral. El objetivo, dijo, es que el avance normativo y presupuestario se traduzca en cambios palpables en el mercado de trabajo y en la organización social de los cuidados.
Fernández insistió en que los indicadores obligan a mantener el ritmo y la ambición de las políticas públicas: más inserción, menos temporalidad, mejor salario y más corresponsabilidad. «Nos queda camino por recorrer», concedió, al tiempo que reivindicó el «orgullo» por la evolución experimentada por la sociedad en el reconocimiento de derechos y oportunidades.
Violencia machista y recursos
La desigualdad más brutal, subrayó, sigue siendo la violencia machista. En la provincia de Ciudad Real, 26 centros de la mujer atienden al año a unas 7.000 mujeres, un termómetro de la demanda sostenida de apoyo social, jurídico y psicológico. En paralelo, el centro de atención integral a víctimas de agresiones sexuales ha prestado asistencia a 70 mujeres tras ser violentadas en lo que va de ejercicio.
También se presta atención a la infancia: 165 menores han sido atendidos en programas psicológicos vinculados a la violencia. Y los recursos de acogida han dado cobertura a 95 personas, entre mujeres y niños. La delegada remarcó que la red autonómica no exige denuncia previa para acceder a protección y acompañamiento cuando es necesario y resumió la línea de trabajo con una idea: «La gran vacuna contra la violencia machista es la igualdad».
El compromiso del Gobierno regional, añadió, pasa por sostener y reforzar estos dispositivos, garantizar itinerarios de recuperación y mejorar la coordinación institucional. La prioridad declarada: que las mujeres sientan respaldo cuando deciden dar el paso y que exista recurso disponible en cada fase del proceso.
Mujeres y música en el 8-M
El acto de este 5 de marzo puso el foco en el legado femenino en la música con una exposición y un concierto del Conservatorio Profesional de Música Alcázar de San Juan-Campo de Criptana. La propuesta subrayó una evidencia: la presencia de creadoras e intérpretes ha sido constante a lo largo de la historia, pero muchas de ellas quedaron fuera del canon y la memoria pública.
La programación incluyó la lectura del manifiesto del 8-M, a cargo de la compositora y profesora del centro Celia Izquierdo, y la presentación de las piezas musicales por parte del director, Eusebio Fernández-Villacañas. Fernández enmarcó esta actividad en los proyectos de igualdad que se desarrollan en los centros educativos de la región y, en particular, en los conservatorios. «Qué mejor día que hoy para finalizar con una pieza de Celia Izquierdo», apuntó, para reforzar la visibilidad de las autoras.
Las acciones culturales se utilizaron como herramienta pedagógica, con el alumnado como protagonista sobre el escenario. La combinación de exposición y concierto sirvió para conectar datos y políticas con referentes concretos, y para evidenciar la importancia de integrar la perspectiva de género en la formación artística.
Presencia institucional
La cita contó con la asistencia de la delegada de Igualdad, Manoli Nieto-Márquez; los delegados provinciales de Educación, Cultura y Deportes, José Caro; de Sanidad, Francisco José García; y de Desarrollo Sostenible, Agustín Espinosa. También acudieron la concejala del Ayuntamiento de Ciudad Real, Sara Martínez, y el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro.
Lázaro subrayó la utilidad de estos actos para «visibilizar las desigualdades que aún existen» y defender el «compromiso firme» con las políticas públicas en igualdad, en un momento en que «hay partidos que niegan esa realidad u otros que dudan». Expresó además el orgullo porque el Conservatorio de Alcázar de San Juan-Campo de Criptana encabezara la exposición «Mujeres en la música».
El mensaje común fue sostener el impulso del 8-M en el terreno práctico: más recursos para la atención, más herramientas para conciliar y más espacios que den voz a las mujeres. Con ese hilo conductor, la Delegación de la Junta en Ciudad Real cerró la jornada reivindicando hechos medibles —empleo, salario, cuidados y protección— como el terreno donde se juega la igualdad material.
