El Ayuntamiento de Ciudad Real ha instalado un desfibrilador de acceso público en el Centro Social de la pedanía de La Poblachuela. Con esta actuación, el Consistorio da por completada la red de pedanías cardioprotegidas del municipio, una medida incluida en el Programa Barrio Seguro y que responde a una petición trasladada por los vecinos.
«Hoy cerramos el círculo de las pedanías como espacios cardioprotegidos», sostuvo la concejal de Participación Ciudadana, Mar Sánchez, quien subrayó que se trata de dispositivos «que pueden salvar una vida en uno o dos minutos». Junto a la instalación, el área municipal ha programado un curso práctico para el sábado 25, en horario de tarde, con el fin de facilitar la asistencia.
La iniciativa encaja en la estrategia del Ayuntamiento para reforzar la atención a emergencias en todo el término municipal, especialmente en los núcleos alejados del casco urbano. La ubicación elegida —el centro social— concentra actividad semanal y una notable afluencia en fines de semana, lo que eleva el impacto potencial del equipo ante una parada cardiaca.
Red cardioprotegida en pedanías
El nuevo desfibrilador se suma a los ya desplegados en otros puntos del término municipal y permite considerar el conjunto de pedanías como espacios cardioprotegidos. La clave es reducir el tiempo de respuesta hasta la primera descarga, un factor que multiplica las opciones de supervivencia antes de la llegada de los servicios sanitarios.
Desde el área de Participación se remarca el objetivo de acercar recursos esenciales a las zonas periféricas. La instalación en La Poblachuela atiende a criterios de accesibilidad —dispositivo visible y disponible en un punto de uso comunitario— y a la demanda sostenida de la población local. «Era una necesidad que habíamos trasladado hace tiempo», señaló el alcalde pedáneo, Juan José Llanos, satisfecho con una actuación que calificó de «reivindicación histórica».
El Programa Barrio Seguro articula intervenciones de prevención y respuesta rápida que combinan dotación de medios con formación básica, de modo que los primeros minutos de una emergencia puedan cubrirse con mayores garantías por parte del vecindario.
Formación y participación vecinal
La concejalía ha convocado un curso específico para el manejo del desfibrilador el sábado 25 por la tarde. La sesión, abierta al conjunto de la pedanía, busca capacitar en maniobras de reanimación y en el uso seguro del equipo, de manera que cualquier persona presente en una emergencia pueda iniciar la cadena de supervivencia mientras se activa el 112. El Ayuntamiento prevé una alta participación y fomentará la inscripción a través de los canales habituales.
El alcalde pedáneo ha avanzado que difundirá la convocatoria entre asociaciones y usuarios del centro social para cubrir el mayor número de turnos y perfiles. «En un momento dado, cualquiera puede salvar una vida», resumió, poniendo el acento en la corresponsabilidad ciudadana.
Demanda atendida y efecto inmediato
La actuación llega tras las solicitudes cursadas por residentes de La Poblachuela y trasladadas al Consistorio en las últimas semanas. El dispositivo queda operativo desde su instalación y se integra en la red municipal de recursos de emergencia, con procedimientos de mantenimiento y señalización acordes a la normativa vigente.
Con este paso, el Ayuntamiento refuerza su línea de trabajo basada en la escucha activa y en la priorización de medidas de alto impacto en seguridad y salud pública. La disponibilidad del equipo en un enclave de alta concurrencia permite ganar minutos decisivos y vertebra una respuesta comunitaria frente a paradas cardiacas fuera del ámbito hospitalario.
