El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, reclamó políticas justas en materia de agua en la apertura del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que se celebra esta semana en las instalaciones de IFEDI. La cita, organizada por FENACORE y la CUAS Mancha Occidental II, reúne del 13 al 17 de abril a regantes, expertos, investigadores, empresas del sector y representantes políticos para abordar los desafíos del regadío en España.
El encuentro busca consolidarse como el gran foro del regadío español y llega por primera vez a Castilla-La Mancha. Sobre la mesa, la gestión de recursos hídricos escasos y variables, la modernización de los sistemas de riego y la sostenibilidad económica y ambiental de las explotaciones.
Apertura en IFEDI
En el acto inaugural, Cañizares subrayó la necesidad de «gestionar con eficacia recursos que son escasos e inseguros» y advirtió de que esa dificultad «no nos puede llevar ni a la melancolía ni a renunciar a la gestión». El alcalde agradeció el trabajo de las comunidades de regantes, a las que atribuyó un papel clave en «el futuro de una nación, de una región y de un territorio».
El regidor, que estuvo acompañado por la concejal de Turismo, Cristina Galán, vinculó la cita con la tradición hidráulica de la ciudad y su entorno. Recordó que desde los orígenes de Ciudad Real se reconoció la importancia de las aguas subterráneas para el desarrollo del territorio y la actividad agraria.
Cañizares destacó la modernización del campo y situó al regadío como motor de competitividad: «Hoy la agricultura de regadío es sinónimo de modernidad, de tecnología, de futuro y de riqueza». Pidió que el congreso sea «un lugar de decisiones y de acuerdos», con capacidad de traducir el debate técnico en soluciones aplicables en las fincas y en la planificación hidráulica.
Un foro del regadío
El congreso, que se celebra cada cuatro años en distintas ciudades españolas, aspira a marcar un antes y un después en el sector agronómico nacional. Su objetivo es reforzar el intercambio de conocimiento y acelerar la adopción de tecnologías de riego —desde el riego localizado al manejo eficiente de caudales— que permitan elevar el rendimiento y reducir consumos y pérdidas.
Durante las jornadas se analizarán los retos y oportunidades del regadío en España, el peso del agua en la economía agroalimentaria y su encaje en la sostenibilidad. El programa convoca a comunidades de regantes, centros de investigación, empresas proveedoras de equipos y servicios, y responsables públicos con competencias en planificación y gestión de cuencas.
La organización enfatiza la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia como ejes del debate. El objetivo declarado es consolidar un espacio estable para el diálogo técnico y la coordinación entre los actores de la cadena de suministro del regadío, con especial atención a la eficiencia energética, la digitalización del riego y la resiliencia frente a la variabilidad climática.
Primera vez en Castilla-La Mancha
Es la primera ocasión en que el congreso recala en Castilla-La Mancha, un hito que subraya el papel del regadío en el tejido productivo regional. La elección de Ciudad Real como sede pretende visibilizar el peso de las aguas subterráneas y el esfuerzo de modernización emprendido por las comunidades de usuarios de la zona.
A lo largo de la semana, el foro abordará la planificación de recursos, la eficiencia en la gestión del agua para la agricultura y la aportación del regadío al desarrollo rural. La agenda, orientada a resultados, busca consensos prácticos para mejorar la gestión, asegurar la viabilidad de las explotaciones y reforzar la trazabilidad y sostenibilidad de la producción agraria.
Las sesiones continuarán hasta el 17 de abril en IFEDI. «Que sea un lugar de reflexión y esperanza, pero también de soluciones», deseó Cañizares en el inicio de una cita que pone el foco en el uso responsable del agua y en la modernización del regadío.
