Ciudad Real convertirá julio en el mes de La Pandorga. La Concejalía de Festejos ha presentado un programa que se extiende durante cuatro semanas y que combina tradición, música, deporte y actividades familiares, con la vista puesta en la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional. La edil Mar Sánchez subrayó el carácter coral del festejo: «La Pandorga es patrimonio de todos, hace ciudad».
La propuesta, impulsada por el Ayuntamiento y una amplia red de colectivos, nace con la premisa de sumar y ordenar actos para todas las edades. «No es la programación de una concejalía, es la programación de toda una ciudad», defendió Sánchez, que agradeció la implicación de peñas, hermandades y asociaciones en una celebración que define «identidad, tradiciones y forma de entender la convivencia».
El programa arranca el 1 de julio con dos hitos: la presentación del cartel anunciador, obra del pintor ciudadrealeño Ángel Barroso, y el nuevo acto de exaltación de La Pandorga que estrena la Hermandad de Pandorgos. A partir de ahí, el calendario se densifica hasta desembocar en los días grandes del 30 y 31.
Un mes de actos
El 3 de julio tendrá lugar la presentación de la Dulcinea 2026 y sus damas, uno de los momentos simbólicos del ciclo. Un día después, el 4, el Festival Paco Rock pondrá la primera gran nota musical del programa, que vuelve a apostar por formatos al aire libre y escenarios habituales.
La agenda de conciertos incorpora el 10 de julio el evento «Los 40 Summer». Y el 29 de julio se celebrará «Los 40 Classic», con las actuaciones de Los Inhumanos y Los Refrescos en el recinto de La Granja, como antesala de los actos centrales. Entre medias, regresan las citas de raíz: el tradicional «Taller de la Seguidilla», a cargo de los grupos folclóricos, y la «Pandorga para Niños» de la Hermandad de Pandorgos.
La vertiente divulgativa se refuerza con la exposición «La Pandorga, más que un pañuelo de hierbas», que abrirá del 20 al 26 de julio en el Centro Social de Santiago. El objetivo: contextualizar usos, símbolos y oficios ligados a la fiesta.
Novedades y deporte
Como principal novedad, el programa incorpora una carrera nocturna de 5 kilómetros el 25 de julio, que ya supera las 500 inscripciones, según avanzó la concejal. La prueba aspira a consolidarse como cita previa a los días grandes y a ampliar el perfil de públicos que se asoman a La Pandorga.
La programación familiar gana peso en los talleres y actividades participativas, articuladas junto a peñas y colectivos vecinales. La organización insiste en un diseño que combine tradición popular y propuestas contemporáneas sin perder el pulso de barrio.
Los días grandes: 30 y 31 de julio
El 30 de julio volverán los concursos de limoná, una de las competiciones con mayor tirón popular. La Federación de Peñas incrementa el cupo hasta 180 participantes y repartirá los puestos el 21 de julio, desde las 10.00 horas, en su sede. La previsión es que la participación siga al alza respecto a ediciones anteriores.
El 31 de julio se desplegará el ceremonial central, con la proclamación del Pandorgo, el desfile hasta la catedral, la ofrenda a la Virgen del Prado y la tradicional invitación a limoná y puñao por parte del Pandorgo. El programa oficial se prolongará «hasta bien entrada la madrugada», con el dispositivo habitual de seguridad y acompañamiento municipal.
Hacia el reconocimiento nacional
La ampliación del calendario y la cooperación entre instituciones y entidades locales se plantean como aval para el expediente que persigue el sello de Fiesta de Interés Turístico Nacional. «Es un objetivo ambicioso que nos ilusiona como ciudad», señaló Sánchez, que recalcó que la distinción, si llega, «no será un reconocimiento al Ayuntamiento, sino a generaciones de ciudadrealeños que han mantenido viva esta fiesta».
La Concejalía de Festejos enfatiza que la mezcla de «tradición, cultura, patrimonio, música, deporte, actividades en familia y solidaridad» es el rasgo que singulariza a La Pandorga y lo que, a juicio del consistorio, la hace merecedora del salto de categoría turística. El espejo, recuerdan, está en la implicación social: el «éxito» de la fiesta, insisten, radica en esa participación que «hace ciudad» y asegura su continuidad.
Con julio a la vuelta de la esquina, Ciudad Real activa así una agenda que sostiene el pulso festivo durante todo el mes y prepara el terreno para sus jornadas más reconocibles. La Pandorga, en clave larga, busca consolidar músculo y proyección sin renunciar a la esencia que le da identidad.
