Ciudad Real inauguró el 2 de julio su primer cartel oficial de la Pandorga, presentado en el Museo López Villaseñor ante autoridades, representantes de la Hermandad de Pandorgos y numerosos vecinos. La obra, firmada por el artista ciudadrealeño Ángel Barroso Crespo, se descubre como imagen de referencia de la fiesta y abre una línea estable de promoción cultural en torno a la celebración.
Se trata del primer cartel oficial de la Pandorga, una iniciativa que fija una imagen anual de la festividad y ordena su difusión institucional sin restar protagonismo a la participación popular. La velada incluyó la exaltación de la Pandorga y de las tradiciones manchegas a cargo de Javier Naharro Arteche, figura vinculada a la recuperación de este rito cívico y religioso en la etapa democrática.
Un primer cartel con vocación de tradición
El acto, de carácter institucional y cultural, subrayó la voluntad de convertir el cartel en una pieza recurrente y reconocible de la Pandorga. El alcalde, Francisco Cañizares, destacó que el impulso procede de la Hermandad de Pandorgos, responsables de la custodia simbólica de la celebración. La nueva pieza aspira a reforzar la identidad visual de la fiesta y a mejorar su proyección pública.
En el museo se descubrió la obra de Barroso Crespo y se articuló un programa centrado en el valor patrimonial de la Pandorga, la fiesta más representativa de la capital manchega. La presentación se enmarca en los actos previos a la cita de julio con la Virgen del Prado, a la que se rinde homenaje a través de ritos populares de fuerte arraigo vecinal.
La Hermandad de Pandorgos señaló que la instauración de un cartel oficial busca sumar herramientas a la conservación y difusión de las tradiciones locales, poniendo el acento en su carácter participativo y en la continuidad generacional del festejo.
«La Pandorga es del pueblo»
Cañizares insistió en el componente cívico de la celebración. «La Pandorga es del pueblo, no la hacen las administraciones», afirmó, para recalcar que el protagonismo recae en la ciudadanía que desea «divertirse, celebrar y rendir homenaje a la Virgen del Prado». El Ayuntamiento respalda la iniciativa, pero la autoría simbólica de la fiesta sigue en manos de sus vecinos.
El alcalde defendió el nuevo cartel como una «gran idea» por su capacidad de divulgación, al identificar con claridad el espíritu local de la cita. Subrayó que la Pandorga expresa «los valores de un pueblo humilde, sencillo, hospitalario y orgulloso de sus tradiciones», y recordó el papel de Naharro Arteche en la etapa en la que Ciudad Real recuperó, tras la llegada de la democracia, usos y costumbres que hoy conforman su identidad colectiva.
En esa línea, evocó una invitación habitual entre los ciudadrealeños para animar a conocer la capital manchega: «Tienes que venir este año a la Pandorga». La frase, dijo, condensa la hospitalidad y la celebración compartida que definen la fiesta.
Un óleo con la esencia de la fiesta
Barroso Crespo explicó que abordó el trabajo «con muchísimo honor y también con una enorme responsabilidad». Optó por alejarse de la retórica habitual del cartelismo festivo y firmar una pintura al óleo de corte costumbrista. El cuadro centra el foco en uno de los momentos más representativos de la Pandorga: el puñado y la limonada.
El autor defendió una estética de raíz popular para capturar gestos, atmósfera y ritmo de la celebración. «He querido hacer un cuadro que tuviera la esencia de la fiesta», resumió, en referencia a una escena que sintetiza la mezcla de devoción y convivencia que caracteriza a la Pandorga.
Con esta elección, el cartel asume la doble función de herramienta de comunicación y obra artística, una síntesis que, según el Ayuntamiento, refuerza el relato identitario de la capital de La Mancha y su proyección exterior sin perder autenticidad.
Reconocimientos y respaldo institucional
La presentación contó con la asistencia de la concejal de Festejos, Mar Sánchez; la concejal de Turismo, Cristina Galán; miembros de la Corporación Municipal; representantes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha; y numerosos vecinos que quisieron acompañar el inicio de esta nueva tradición en torno a la Pandorga.
Al cierre del acto, la Hermandad de Pandorgos entregó su máxima distinción, la estatua del Pandorgo, a Barroso Crespo y a Naharro Arteche como reconocimiento a su aportación a la promoción y conservación de la celebración. La distinción subraya el papel del arte y la palabra en la transmisión de un patrimonio que se mantiene vivo gracias a la participación ciudadana.
Con el primer cartel oficial, Ciudad Real incorpora una pieza anual que ordena y visibiliza la imagen de su fiesta mayor, preservando su raíz popular y fortaleciendo su capacidad de proyección. La Hermandad de Pandorgos asume el timón simbólico de la iniciativa y el Ayuntamiento la acompaña para consolidarla como tradición.
