Ciudad Real presenta a la Dulcinea y las Damas 2026, relevo generacional para la Pandorga
Ciudad Real estrenó este viernes a sus nuevas representantes festivas con la proclamación de Andrea León Zapata como Dulcinea 2026, acompañada por María Fernández de Mera y Silvia Pérez Velarde como Damas. El acto, celebrado en el Templete de los Jardines del Prado, marca el inicio de un año de agenda institucional y festiva ligado a una de las tradiciones más reconocibles de la capital, la Pandorga.
La ceremonia congregó a autoridades, entidades culturales y numerosos vecinos en torno a un nombramiento que el Ayuntamiento sitúa entre las citas clave del calendario local. El alcalde, Francisco Cañizares, subrayó su dimensión simbólica como “relevo generacional” de las costumbres ciudadrealeñas y de la devoción a la Virgen del Prado.
El objetivo municipal avanza en dos frentes: asegurar la continuidad de los ritos que vertebran la identidad manchega y reforzar la candidatura de la Pandorga a Fiesta de Interés Turístico Nacional. Las nuevas representantes actuarán como embajadoras de Ciudad Real durante los próximos meses, con presencia en los principales actos públicos.
Relevo y representación
Desde el Templete del Prado, Cañizares incidió en que el nombramiento de la Dulcinea y las Damas «se ha convertido en un acto importante de la vida social y festiva» por ser el punto de partida del año de representación. La designación, dijo, visibiliza la ilusión con la que las jóvenes y sus familias asumen la responsabilidad de dar continuidad a las tradiciones.
El regidor destacó que este paso generacional acerca a la juventud a los usos propios de la ciudad y a la figura de la Virgen del Prado, muy presente en el calendario local. También puso en valor la preparación de las nuevas portavoces, cuya participación incorpora miradas actuales al mantenimiento y proyección de las celebraciones.
En esta edición, el relevo recae en Andrea León Zapata, al frente del trío que completan María Fernández de Mera y Silvia Pérez Velarde. Su agenda arranca ahora con compromisos en actos institucionales, actividades culturales y celebraciones vinculadas a la Pandorga.
Impulso a la candidatura
El Ayuntamiento reiteró su apuesta por la declaración de la Pandorga como Fiesta de Interés Turístico Nacional. El alcalde aseguró que se trabaja de forma continuada en la difusión de la celebración y en la tramitación documental requerida para optar al reconocimiento.
Según explicó, la singularidad de la fiesta, su arraigo social y su proyección avalan la candidatura. La implicación de las Dulcineas y Damas forma parte de esa estrategia de visibilidad y ordenación del relato festivo que exige el expediente.
La hoja de ruta municipal combina acciones de promoción y labores administrativas, con el objetivo de acreditar la historia y el alcance de una cita que concentra a la ciudad en torno a la tradición.
Orgullo y llamado a la juventud
En su primera intervención pública, Andrea León Zapata expresó el orgullo de representar a Ciudad Real durante el próximo año y centró su mensaje en el afecto por la ciudad, por sus tradiciones y por la Virgen del Prado. Respaldó la candidatura de la Pandorga y animó a la participación juvenil para garantizar el relevo.
La nueva Dulcinea insistió en la utilidad de sumar a más jóvenes a las celebraciones como vía de preservación de las costumbres locales. Ese compromiso generacional, apuntó, sostiene la continuidad de una identidad compartida.
El acto contó con la presencia de la concejal de Festejos, Mar Sánchez, miembros de la corporación municipal y la Asociación de Dulcineas y Damas Manchegas, además de familiares, amigos y vecinos que arropan cada año a las representantes.
Un año de agenda institucional
Con la presentación de este viernes, Andrea León Zapata, María Fernández de Mera y Silvia Pérez Velarde encaran un calendario de actos que recorrerá los hitos del año festivo. Su papel será dar visibilidad a las señas de identidad de Ciudad Real, atender compromisos protocolarios y acompañar los momentos centrales vinculados a la Pandorga.
La representación oficial pretende, además, afianzar la proyección exterior de la fiesta en paralelo al proceso para la declaración turística nacional. En esa tarea, las nuevas portavoces actuarán como enlace entre instituciones, asociaciones y ciudadanía.
El relevo de 2026 se consolida así como una herramienta de continuidad cultural: una designación anual que renueva voces y miradas, mantiene vivas las costumbres y alimenta la candidatura de una celebración que aspira a mayor reconocimiento fuera de la ciudad.
