Ciudad Real prueba un autobús 100 % eléctrico en todas las líneas urbanas

Ciudad Real ha puesto a prueba este jueves un autobús 100 % eléctrico en su red de transporte urbano. La jornada, impulsada por Iberconsa, concesionaria del servicio, busca medir su rendimiento en condiciones reales para valorar su posible incorporación a la flota municipal dentro de la estrategia local de movilidad sostenible.

El concejal de Movilidad, Miguel Hervás, asistió al arranque y enmarcó la iniciativa en el esfuerzo del Ayuntamiento por mejorar el servicio y reducir su impacto ambiental. «Es una clara apuesta por un autobús 100 % eléctrico», afirmó, al tiempo que subrayó la colaboración con la concesionaria y la incorporación progresiva de avances tecnológicos.

La prueba permitirá recabar datos operativos clave —autonomía, tiempos de servicio y adaptación a los recorridos— que servirán para determinar su viabilidad técnica y económica en Ciudad Real. El vehículo recorrerá todas las líneas del servicio urbano para obtener una fotografía completa de su comportamiento.

Prueba en toda la red

El consistorio ha planificado que el autobús circule por los distintos itinerarios para evaluar la autonomía de la batería en turnos prolongados, los intervalos de paso y la respuesta del vehículo en diferentes trazados. La comparativa con los actuales estándares del servicio permitirá estimar la cobertura diaria posible y el dimensionamiento de recarga necesario.

Según explicó Hervás, el objetivo es disponer de evidencia suficiente sobre prestaciones y mantenimiento antes de decidir los próximos pasos. La información de campo se integrará en los análisis municipales de coste, eficiencia y confort, con la vista puesta en una transición ordenada hacia tecnologías de cero emisiones.

Desde el área de Movilidad se insiste en que el desempeño real en todas las líneas es determinante para definir ritmos de sustitución, frecuencias y necesidades de infraestructura asociadas a la carga.

Demanda en crecimiento

El Ayuntamiento enmarca la iniciativa en un contexto de mayor uso del transporte público. Desde 2023, el servicio urbano ha aumentado viajeros en más del 13 %, pasando de una media de 1,9 millones entonces a casi 2,2 millones en 2025. Para el equipo municipal, la fidelización de usuarios exige sostener las mejoras de puntualidad, capacidad y confort, y reforzar la apuesta por tecnologías limpias.

«Si la ciudadanía apuesta por el transporte urbano, nuestra obligación es seguir mejorando ese servicio», señaló Hervás, quien ligó las pruebas a la hoja de ruta para modernizar la flota y optimizar la operación.

Cero emisiones y autonomía

El director técnico de Iberconsa (AISA), José Ángel García, aseguró que el vehículo dispone de capacidad de batería suficiente para cubrir cualquiera de los servicios actuales en Ciudad Real. Entre las ventajas, destacó la ausencia de emisiones contaminantes al no incorporar motor de combustión, un factor clave para reducir la huella de carbono del transporte urbano.

La concesionaria y el Ayuntamiento analizarán también variables como la estabilidad de prestaciones a lo largo de la jornada, el impacto en la regularidad de las líneas y la integración con la infraestructura de apoyo. El balance final servirá para fijar criterios de despliegue y calendarizar futuras adquisiciones.

Con esta jornada, el Consistorio da un paso más en su plan para consolidar una red más eficiente, silenciosa y respetuosa con el entorno. El test de hoy se suma a las evaluaciones que la ciudad viene realizando para incorporar tecnologías que mejoren la calidad del servicio y el bienestar de los usuarios, con el foco en operaciones de bajas emisiones y una movilidad urbana más sostenible.

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