Pau Beltrán, concejal de Deportes de Ciudad Real, acompañó al BM Caserío en su primer entrenamiento en el Pabellón Puerta de Santa María e hizo patente el respaldo municipal al proyecto en el arranque del trabajo estival. El Ayuntamiento trasladó su apoyo al proyecto en el inicio de la pretemporada.
El equipo encara un curso que el propio edil definió como “ilusionante”, con la ciudad de nuevo expuesta en el escaparate del mejor balonmano nacional. “Sois un orgullo para Ciudad Real”, resumió Beltrán, que destacó el papel del club como referente para niños y jóvenes.
La visita se enmarca en el pistoletazo de salida de una campaña con dos vectores claros: continuidad en la élite y proyección de la ciudad. El BM Caserío afrontará su segunda campaña consecutiva en la Liga ASOBAL. A ello se suma una cita de primer nivel en casa, que reforzará el protagonismo local durante el curso.
Respaldo municipal y ayudas
Beltrán reafirmó el compromiso del Consistorio con el club y recordó el esfuerzo económico realizado tras el ascenso. El Consistorio concedió el año pasado una subvención nominativa de 200.000 euros tras el ascenso a la máxima categoría. Según anunció, ese apoyo se renovará en los próximos días para apuntalar la estabilidad del proyecto.
El edil subrayó además la capacidad del BM Caserío para proyectar la imagen de Ciudad Real por toda España y para aglutinar a la afición en torno al equipo. “Lleváis el nombre de Ciudad Real con orgullo allí donde competís”, señaló, en línea con el objetivo municipal de acompañar a los clubes que generan impacto deportivo y social.
La continuidad de la ayuda pública llega en un momento clave, con el club inmerso en la consolidación en la élite y en plena planificación de la logística y el calendario competitivo del curso que arranca.
Exigencia en la pista
El entrenador, Santi Urdiales, transmitió la ilusión con la que el vestuario afronta el segundo año en la máxima categoría, consciente de la exigencia de la ASOBAL. El cuerpo técnico ha diseñado un calendario de preparación con varios amistosos para ajustar ritmo, sistemas y conexiones antes del inicio liguero.
El club encadena ahora semanas de carga y pruebas competitivas para llegar con las mejores garantías al estreno oficial. El equipo debutará en la Liga el segundo fin de semana de septiembre frente al Villa de Aranda. En ese tramo, el Pabellón Puerta de Santa María será el centro de operaciones del bloque mientras avanza la puesta a punto.
Desde el área deportiva se insiste en mantener la identidad que permitió el salto y la permanencia: solidez atrás, disciplina táctica y respuesta colectiva en los finales igualados. El entorno comparte esa hoja de ruta, con una plantilla y un staff que repiten mensajes de ambición contenida y trabajo diario.
Cita copera en el Quijote Arena
El calendario general del balonmano nacional colocará a Ciudad Real en foco propio durante el curso. Ciudad Real acogerá esta temporada la Copa del Rey de Balonmano en el Quijote Arena. El concejal calificó la noticia como un hito que devolverá a la ciudad al centro del mapa del balonmano español por unos días.
En paralelo, el presidente del BM Caserío, Julián Amores, agradeció el respaldo institucional y el apoyo de patrocinadores y aficionados, a los que señaló como claves para el crecimiento sostenido del club. La entidad trabaja para ampliar su masa social y reforzar el ambiente en casa.
La directiva confía en superar este año la barrera de los 2.500 abonados, un objetivo que se une al de dar continuidad al proyecto en la élite y competir con fiabilidad durante todo el curso. En palabras de Beltrán, el equipo “ha conseguido ilusionar a toda una ciudad”; el reto, a partir de ahora, es sostener esa corriente en la grada y en la pista.
