El Ayuntamiento de Ciudad Real ha puesto en marcha una nueva ronda de asambleas vecinales en todos los barrios y pedanías, que se desarrollará desde hoy y hasta principios de noviembre. El primer encuentro se celebra esta tarde en La Poblachuela. El objetivo es recoger propuestas e inquietudes del vecindario para orientar las prioridades municipales y mejorar la vida en el entorno más cercano.
La concejal de Participación Ciudadana, Mar Sánchez, resume el sentido de la iniciativa: «Ciudad Real se hace entre todos». La responsable municipal defiende que estas reuniones abren una vía directa para detectar necesidades reales y convertirlas en acciones concretas. Las aportaciones serán analizadas y se estudiará su viabilidad, conformando la hoja de ruta del equipo de Gobierno, señaló.
Calendario y formato
Las asambleas se han programado de lunes a miércoles de cada semana y el calendario culminará el 3 de noviembre. Las reuniones están previstas en todos los barrios y pedanías, con sesiones distribuidas a lo largo de las próximas semanas para facilitar la asistencia.
Además de la Concejalía de Participación, a los encuentros asistirán responsables de otras áreas con impacto directo en el día a día de la ciudad. Mantenimiento, Parques y Jardines, Limpieza y Servicios a la Ciudad participarán de forma coordinada para responder sobre actuaciones en curso y evaluar sobre el terreno las demandas que se trasladen.
El Consistorio hace un llamamiento a quienes estén implicados en la mejora de sus barrios para que acudan y tomen la palabra. Sánchez subraya que las propuestas «no van a caer en saco roto» y que la metodología de trabajo prevé devolver un seguimiento de cada asunto planteado, una vez valorada su ejecución.
Objetivos de la ronda
El plan busca reforzar la participación estructurada y periódica, más allá de consultas puntuales. Se trata de escuchar de primera mano a los vecinos, priorizar necesidades y ordenar inversiones y servicios con información contrastada y de proximidad.
Con este esquema, el Ayuntamiento pretende ganar agilidad en la resolución de incidencias e incorporar al diseño de políticas municipales temas como limpieza viaria, conservación de zonas verdes, mantenimiento del viario o mejoras en equipamientos públicos. La presencia de las áreas técnicas en las asambleas permite canalizar dudas y aclarar plazos y competencias en el mismo foro.
En paralelo, el calendario facilitará detectar patrones comunes entre barrios y especificidades de cada pedanía, con la idea de ajustar las respuestas y evitar duplicidades. El cierre el 3 de noviembre permitirá contar con una primera evaluación global de las demandas recogidas en toda la ciudad.
Otros canales de participación
Las asambleas vecinales se enmarcan en un ecosistema más amplio de escucha ciudadana que el Ayuntamiento ha ampliado en el mandato actual. Entre las herramientas activas figura la figura del concejal de barrio, creada para mantener un contacto continuado con asociaciones y residentes y canalizar incidencias o propuestas sin esperar a los plenos.
Además, se mantienen otros encuentros de trabajo con colectivos y plataformas locales para recoger aportaciones temáticas. El Consejo de Ciudad conocerá esta misma semana el calendario completo de la nueva ronda de asambleas, con el fin de coordinar agendas y asegurar que el flujo de información llegue a los órganos consultivos municipales.
Con este despliegue, el Consistorio aspira a consolidar una dinámica estable de participación, con foros regulares, trazabilidad de las peticiones y respuesta interdepartamental. La hoja de ruta que salga de las asambleas actuará como guía operativa para el Gobierno local durante los próximos meses.
