La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha inauguró este lunes su nueva Ciudad Administrativa en Ciudad Real, un complejo que reúne los servicios regionales tras un traslado paulatino iniciado en junio. El acto contó con la presencia del presidente autonómico, Emiliano García-Page, y del alcalde de la capital, Francisco Cañizares.
La apertura marca la recuperación de un edificio emblemático que permaneció años vacío y que en el pasado tuvo un uso sanitario. Cañizares subrayó la oportunidad de convertirlo en un espacio de servicio público y reivindicó una política sostenida de aprovechamiento del patrimonio construido para mejorar la atención a los ciudadanos.
Inauguración en Ciudad Real
La ceremonia oficial sirvió para mostrar el resultado de una remodelación integral. «Estamos conociendo un gran edificio de nuestra ciudad que ha sufrido una obra extraordinaria», señaló el alcalde, que destacó la envergadura de la intervención y el valor añadido que aporta al entorno urbano.
El inmueble, que llevaba desocupado durante años, vuelve así a tener actividad institucional. Según Cañizares, se trata de «una obra magnífica» que devuelve a la ciudad un activo con arraigo y vocación de servicio.
Con la puesta en marcha, la Junta centraliza en una única sede sus servicios en la capital, tras años de dispersión en distintas ubicaciones.
Recuperar patrimonio construido
Cañizares insistió en la conveniencia de dar uso a edificios singulares para fines públicos. «Es importante para una ciudad ir recuperando edificios singulares para que den un servicio a nuestros ciudadanos», apuntó, al tiempo que expresó su deseo de que el personal público se sienta mejor ubicado.
La decisión de reactivar este inmuebles en manos de la Diputación, recordó, responde a las necesidades de la administración autonómica en la provincia. Varios de los emplazamientos previos presentaban diferentes estados, con algunos en claro deterioro que requerían obras.
El edificio recuperado, por su escala y ubicación, permite concentrar dependencias y optimizar espacios, con potencial para mejorar la coordinación interna y la atención presencial.
Unificación de servicios autonómicos
El proceso de mudanza arrancó en junio y se ha ejecutado por fases para garantizar la continuidad de la actividad administrativa. El nuevo complejo está concebido para absorber «todos los servicios», según se expuso en el acto, y facilitar su funcionamiento en un entorno más accesible.
Cañizares recalcó que la apertura busca traducirse en servicios de calidad y en mejores condiciones para los empleados públicos. La centralización, dijo, debe reflejarse en trámites más ágiles y espacios adecuados.
En paralelo, la ciudad gana un foco institucional con mayor apertura al entorno urbano, que refuerza la relación entre administración y ciudadanía.
Costes y lecciones
El alcalde advirtió de que el coste de la rehabilitación se ha visto incrementado por «los largos años de abandono». De ahí su llamamiento a evitar periodos prolongados sin uso, que encarecen y complican las posteriores intervenciones.
Dar un uso temprano a los edificios públicos reduce costes y facilita su integración en la vida de la ciudad, sostuvo. La experiencia de la Ciudad Administrativa, añadió, invita a planificar con antelación el destino de inmuebles estratégicos.
En su intervención, Cañizares felicitó a la empresa constructora y al equipo de arquitectura por una obra «muy lucida», con calidad y vocación de apertura, que aspira a consolidarse como hito arquitectónico y referente de servicio en Ciudad Real.
