María José Escobedo presenta el protocolo municipal de absentismo escolar en Ciudad Real

El Ayuntamiento de Ciudad Real ha presentado este 16 de septiembre el nuevo protocolo municipal de absentismo escolar, un marco de actuación que se aplicará en todos los centros de la capital y que busca prevenir las ausencias reiteradas en las aulas y acelerar la respuesta institucional ante cada caso. La concejal de Educación, María José Escobedo, expuso sus líneas maestras ante directores, orientadores y representantes de AMPAS.

El documento fija pasos y responsabilidades para acortar los tiempos de respuesta y unificar criterios entre los distintos actores municipales y educativos. Nace bajo el lema «Educación sin ausencia. Responsabilidad compartida» y es fruto del trabajo conjunto de las concejalías de Educación y de Servicios Sociales, consensuado con los propios centros, la Policía Municipal y la delegación de Educación.

«El absentismo es responsabilidad compartida de todos», subrayó Escobedo, que agradeció la implicación de los agentes que intervienen desde la detección del primer indicio hasta la resolución del expediente.

Ámbito y objetivos

El protocolo se concibe como un instrumento preventivo y operativo. Incorpora medidas de sensibilización para evitar que los casos se consoliden y, cuando ya existen, detalla cómo intervenir con celeridad y con un enfoque común. Sirve como documento de referencia y consulta para la coordinación entre Educación, Servicios Sociales y Policía Municipal, además de con otras administraciones y entidades vinculadas a la escolarización en la ciudad.

La presentación ante la comunidad educativa —con equipos directivos, orientadores y familias— persigue alinear a todos los agentes en un mismo circuito de información, derivación y seguimiento, de forma que se facilite una respuesta homogénea entre centros y se reduzcan las demoras entre intervención y resultado.

Itinerario de actuación

La guía establece con claridad qué hacer desde la detección de una situación de absentismo y quién inicia cada fase. Se contemplan niveles de «media o alta intensidad» para ajustar la intervención al grado de ausencias y a su persistencia.

El itinerario incluye desde las primeras medidas de contacto con la familia y el alumno hasta, como último recurso, la remisión del expediente a Fiscalía, con pasos intermedios definidos y verificables. El objetivo es evitar lagunas competenciales, duplicidades o tiempos muertos entre áreas.

Coordinación entre áreas

El texto estandariza la comunicación entre las áreas del Ayuntamiento con competencias en la materia —Educación, Servicios Sociales y Policía Municipal— y articula canales con otras administraciones educativas. La coordinación pretende que la información fluya en ambos sentidos: del aula a los servicios municipales y de estos de nuevo al centro, con trazabilidad de cada actuación.

Este enfoque compartido busca sumar recursos y perspectivas: intervención sociofamiliar cuando sea preciso, acompañamiento educativo y, en su caso, actuaciones de mediación o de seguridad que faciliten el retorno del menor al aula.

Causas y prevención

El protocolo parte de que las causas del absentismo son heterogéneas: desde el contexto familiar hasta la desmotivación del alumno por múltiples circunstancias. Por ello, aboga por un abordaje que contemple esas variables y adapte la respuesta a cada caso, combinando medidas educativas y sociales.

La pieza preventiva incluye acciones de sensibilización dirigidas a familias y comunidad escolar para identificar señales tempranas, reforzar la asistencia diaria y activar apoyos antes de que las ausencias se cronifiquen. La premisa es intervenir pronto, con todos los actores alineados y con un procedimiento claro.

Con esta hoja de ruta, el Ayuntamiento pretende dotar a los centros y a los servicios municipales de una metodología común que haga más eficaces las intervenciones y minimice los tiempos de espera, con el foco puesto en que cada menor permanezca en el sistema educativo.

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