Ciudad Real inaugura la primera fase de la recuperación de los antiguos silos del barrio de Los Ángeles, un ámbito degradado que se reabre al uso ciudadano tras una intervención inicial de acondicionamiento exterior. La puesta de largo se celebró este sábado, coincidiendo con las fiestas de San Vicente de Paúl, ante una destacada presencia vecinal y de la corporación municipal.
El proyecto, promovido por el Ayuntamiento y sufragado con fondos europeos a través de CRATER (Ciudad Real Activa: Territorio, Ecosistemas y Resiliencia), ha movilizado casi 500.000 € en este primer tramo. El objetivo es revertir años de abandono en un enclave que actúa como puerta de entrada a la ciudad y transformarlo en un espacio verde y de convivencia.
Acto vecinal y respaldo institucional
El estreno congregó a cientos de residentes, con especial participación del grupo San Vicente de Paúl, y a una amplia representación municipal encabezada por el alcalde, Francisco Cañizares. El regidor subrayó que el conjunto «aún tiene mucho desarrollo por delante», pero celebró que ya se esté corrigiendo la imagen deteriorada del acceso norte y habilitando un ámbito clave para el barrio.
La ceremonia simbolizó, además, el arranque de una intervención que aspira a convertirse en «pulmón» y zona de ocio para Los Ángeles y para el resto de la ciudad a medida que avance su ejecución. La apertura de este primer tramo permite usos inmediatos y marca el ritmo de las fases siguientes.
Qué incluye la primera fase
Los trabajos se han centrado en la limpieza y la adecuación del entorno de los silos y en crear condiciones básicas de seguridad y uso. Se han desarrollado a través de varios contratos que, en conjunto, suman cerca de 500.000 €.
- Instalación de nueva iluminación perimetral y mejora de accesos.
- Recuperación de zonas verdes y ajardinamiento de la parcela donada colindante.
- Limpieza integral del complejo de silos.
- Habilitación de una zona de uso común para estancia y encuentro.
Con estas actuaciones, el recinto gana seguridad y legibilidad urbana, al tiempo que se ordenan itinerarios peatonales y espacios estanciales provisionales a la espera de las siguientes etapas.
Cesión pública y donación privada
La evolución del proyecto se ha visto favorecida por dos hitos recientes. Por un lado, la cesión de los silos por parte de la Junta de Comunidades al Ayuntamiento, una demanda largamente planteada en el barrio. Por otro, la donación de terrenos anejos por parte de la vecina Elisa Céspedes Medrano, que ha permitido ampliar el ámbito de intervención.
Céspedes Medrano fue la encargada de cortar la cinta en el acto inaugural y llamó a la implicación comunitaria «para que la ciudad vaya mejorando poco a poco». Desde la Asociación de Vecinos Carlos Eraña, su presidenta, Miriam Lozano, definió la jornada como «súper importante» y recordó que queda «un largo camino» hasta completar el conjunto.
Financiación europea y próximos pasos
La iniciativa se encuadra en el proyecto CRATER, impulsado por el Ayuntamiento con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y con financiación de la Unión Europea —NextGenerationEU.
El Consistorio plantea continuar por fases, con intervenciones que consoliden la infraestructura verde, doten de equipamientos ligeros y definan los usos del conjunto de silos y su explanada. El calendario y el alcance de las siguientes etapas se irán ajustando a la disponibilidad de recursos y a la tramitación técnica.
Por ahora, el barrio gana un espacio remozado y utilizable, paso previo para una transformación de mayor calado sobre un patrimonio industrial que aspira a integrar identidad local, áreas ajardinadas y actividad vecinal.
