El Ayuntamiento de Ciudad Real ha activado nuevos recursos para las familias ante la preocupación creciente por el acceso temprano de los menores a la pornografía. En el marco de la Escuela de Familia, el Centro Nieves Adán acogió una sesión con el psicólogo y divulgador Alejandro Villena, centrada en pautas de acompañamiento digital y educación afectivo-sexual en casa.
La iniciativa responde a las consultas trasladadas a la Concejalía de Servicios Sociales por padres y madres inquietos por el consumo de contenidos en internet durante la adolescencia. Bajo el título «¿Cómo sobrevivir a la pandemia de la pornografía en la adolescencia? Herramientas y claves educativas», la charla ofreció recomendaciones prácticas para reforzar el papel de la familia como primera referencia educativa.
La concejal de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, subrayó la necesidad de dotar a los hogares de «herramientas para acompañar y abordar estas situaciones desde la educación», ante el auge de redes y pantallas en edades cada vez más tempranas.
Acceso cada vez más temprano
Villena advirtió de un punto de partida inquietante: en España, la edad media de primer contacto con la pornografía se sitúa entre los 9 y los 11 años. Según expuso, cerca del 80% de los jóvenes ha visto pornografía y aproximadamente uno de cada diez la consume a diario. Estas cifras, recordó, condicionan cómo los menores construyen su visión de la sexualidad y las relaciones.
El especialista apuntó al ecosistema digital como factor clave. «Ya no tienes que ir tú a por la pornografía, sino que la pornografía viene a por ti», recalcó, en alusión a contenidos online accesibles, anónimos y disponibles de forma constante. Este cambio de paradigma, defendió, exige reforzar los filtros familiares y el criterio propio de los adolescentes.
Acompañamiento digital en casa
La sesión se centró en pautas para un acompañamiento activo: delimitar tiempos y espacios de uso de dispositivos, usar controles parentales proporcionados y, sobre todo, enseñar a los hijos a pedir ayuda ante impactos no deseados. Fomentar el pensamiento crítico y la lectura contextual de lo que se ve en pantalla fue otra de las claves.
Villena insistió en que la supervisión adulta no debe limitarse al veto, sino erigirse en apoyo y referencia. El objetivo es que los menores aprendan a desenvolverse con seguridad, de forma progresiva y acorde a su madurez. La consistencia en las normas y la coherencia entre adultos del entorno familiar se señalaron como elementos decisivos.
Hablar de sexualidad sin tabúes
Otro bloque de la charla abordó la necesidad de abrir espacios de confianza en el hogar para tratar pornografía, consentimiento, autoestima y vínculos afectivos sin miedo ni vergüenza. Según el ponente, la educación afectivo-sexual en familia ayuda a contrapesar los mensajes de internet y aporta referentes saludables sobre el cuerpo, el deseo y el respeto.
Se propuso un enfoque adaptado a cada edad, con un lenguaje claro y sin dramatismos, que permita identificar mitos habituales y distinguir ficción de realidad. La repetición periódica de estas conversaciones, y no solo cuando surge un problema, facilita que los adolescentes compartan dudas y experiencias.
Recursos y próximas citas
Además de su labor formativa, Villena es autor del libro «¿Por qué no? Cómo prevenir y ayudar en la pornografía» y del cómic «El tiburón de internet», materiales pensados para iniciar y sostener el diálogo en casa.
La Escuela de Familia mantendrá una programación mensual de charlas. Desde la Concejalía se anima a las familias a participar también en la próxima sesión de la Escuela Municipal de Apoyo a la Maternidad, prevista para la semana que viene, el jueves a las 19.00 horas en el Centro Verde.
