El hall de la estación de ferrocarril de Ciudad Real se convirtió este domingo por la mañana en una pasarela de moda inclusiva. La cita, organizada por Pasarela Madrid Real, se enmarca en la III Semana de la Inclusión y la Solidaridad impulsada por la Concejalía de Servicios Sociales y reunió a público y viajeros en un espacio poco habitual para el desfile de colecciones.
Sobre la tarima improvisada desfilaron una veintena de modelos con y sin discapacidad, con pases que alternaron moda y exhibiciones artísticas. Hubo actuación del grupo de baile inclusivo de la Asociación Ciudad Accesible y un cierre a cargo de la Asociación Iker con propuestas de madrina, niños de ceremonia y trajes de novio. El equipo de Manuel Peluqueros asumió maquillaje y peluquería.
Una pasarela en la estación
La actividad contó con la colaboración de ADIF, que facilitó el uso del vestíbulo. La responsable del proyecto, Nines Ruiz Cuevas, subrayó el valor simbólico del escenario pocos minutos antes del arranque: «La mejor prenda, aparte de la sonrisa, es el escenario que tenemos, un punto de encuentro y de despedida abierto a todos». El tránsito constante de usuarios añadió ritmo y espontaneidad a un desfile concebido para integrarse en la vida de la ciudad.
El programa alternó pases de moda con intervenciones escénicas. Las colecciones incluyeron diseños de pasarela adaptados a diferentes perfiles y necesidades, en línea con el enfoque de accesibilidad del evento. La última salida concentró la etiqueta nupcial y de ceremonia, con una selección de prendas para acompañantes y protagonistas.
Tercer año de la Semana
La concejala de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, se sumó a la jornada para agradecer la implicación de los colectivos participantes y de la entidad ferroviaria. «Vamos a seguir avanzando en el objetivo de esta semana: que aquí cabemos todos», resumió. La III Semana de la Inclusión y la Solidaridad se abrió el sábado con la lectura de un manifiesto en la Plaza Mayor y continúa con actividades repartidas por distintos espacios de la ciudad.
Desde el área municipal se destacó el valor de llevar estas propuestas a escenarios cotidianos, como la estación, para visibilizar la diversidad y normalizar la participación plena de todas las personas en la vida cultural. La elección del vestíbulo permitió, además, sumar a quienes transitaban por los trenes a una experiencia pensada para el disfrute compartido.
Protagonistas y apoyos
El desfile reunió a asociaciones y equipos locales vinculados a la accesibilidad y al deporte adaptado. Entre los participantes figuraron la Asociación Ciudad Accesible —cuyo grupo de baile inclusivo abrió el programa— y una asociación de Puertollano vinculada al deporte paralímpico, además de la propia Pasarela Madrid Real como entidad organizadora.
En el tramo final intervino la Asociación Iker con una selección de trajes de madrina, propuestas para infancia de ceremonia y modelos de novio. La respuesta de público llenó el vestíbulo durante toda la mañana, con asistentes expresos y viajeros que se detuvieron a seguir los pases, en una jornada que unió moda e inclusión en un espacio de paso convertido en escaparate ciudadano.
