Francisco Cañizares presenta Plan Estratégico de Seguridad con Policía de Barrio en Ciudad Real

El Ayuntamiento de Ciudad Real activará la próxima semana su Plan Estratégico de Seguridad, una hoja de ruta para reforzar la protección y la convivencia en la capital. La Junta de Gobierno Local prevé aprobar el lunes el documento, que introduce nuevas medidas de proximidad policial y herramientas tecnológicas, y cuyos primeros despliegues se pondrán en marcha en las próximas semanas. El alcalde, Francisco Cañizares, lo presentó como una iniciativa “ambiciosa” para sostener el atractivo de la ciudad.

El plan llega en un contexto de criminalidad comparativamente baja. Ciudad Real registra en torno a un 20% menos de tasa delictiva que el resto de grandes ciudades de Castilla-La Mancha y un 40% por debajo de la media nacional, según destacó el regidor. Aun así, la seguridad figura entre las preocupaciones más reiteradas en las asambleas vecinales. “Muchas competencias no son municipales, pero no queremos mirar para otro lado”, señaló.

El documento se estructura en cinco ejes: policía de proximidad; tecnología como multiplicador de recursos; prevención y protección de colectivos vulnerables; cuidado del espacio público y convivencia; y coordinación institucional, comunicación, transparencia y participación. La estrategia figura en los presupuestos de 2026 y contempla inversiones específicas.

Policía de Barrio piloto

La principal novedad operativa será la creación de la Policía de Barrio, concebida para aumentar la presencia en la calle y la interlocución con residentes y comercios. El proyecto arrancará con ocho efectivos —dos mandos y seis agentes— y funcionará inicialmente como piloto en tres zonas de la ciudad, con patrullaje a pie y contacto directo con asociaciones vecinales.

  • La Granja y Los Rosales
  • Centro, Mata y Torreón
  • Barrio del Pilar y Nuevo Parque

El objetivo es estabilizar referentes policiales de proximidad que detecten conflictos incipientes, mejoren la prevención y eleven la percepción de seguridad, sin sustituir a los dispositivos habituales de respuesta.

Tecnología para vigilar y planificar

El plan prevé reforzar la infraestructura tecnológica para optimizar recursos. Se instalarán nuevas cámaras de vigilancia en puntos determinados, sistemas de lectura automática de matrículas para control de accesos y vehículos sustraídos, y sensores contadores de personas para medir aforos en eventos concretos. Estas herramientas permitirán ajustar dispositivos, anticipar incidencias y documentar mejor los operativos.

La apuesta tecnológica busca, además, liberar a los agentes de tareas rutinarias y concentrar la presencia física donde más falta haga, con información en tiempo real que facilite la toma de decisiones.

Protección de colectivos vulnerables

Una de las líneas de trabajo se centra en mayores, infancia y víctimas de delitos de odio y contra las mujeres. El plan articula medidas de prevención, seguimiento y derivación, con especial foco en la detección temprana y la coordinación con servicios sociales y cuerpos de seguridad. También impulsará acciones formativas y campañas específicas de sensibilización dirigidas a barrios y centros educativos.

La prioridad es reducir la infradenuncia y mejorar la respuesta integral a estos colectivos, asegurando canales de comunicación accesibles y protocolos claros.

Espacio público y convivencia

El cuidado del espacio urbano y la convivencia cívica constituyen otro pilar. Habrá actuaciones frente a conductas incívicas y un seguimiento específico de la ocupación ilegal de viviendas. En este ámbito, el Consistorio firmará un convenio con el Colegio de Abogados para ofrecer asesoramiento jurídico a los afectados y ordenar la respuesta institucional, de manera que los casos se tramiten con acompañamiento legal desde el primer momento.

El plan también contempla intervenciones de mantenimiento y ordenación del entorno que contribuyan a la prevención situacional del delito, con mayor vigilancia en enclaves sensibles.

Coordinación y presupuesto

La estrategia refuerza la cooperación con otras administraciones y cuerpos, e incorpora compromisos de transparencia y participación: más canales de información a los vecinos, rendición de cuentas periódica y espacios estables de coordinación institucional.

El presupuesto municipal de 2026 reserva cerca de 330.000 euros para este despliegue, distribuidos en diferentes partidas. Cañizares subrayó que esta dotación supera con creces la del último ejercicio aprobado por el anterior equipo socialista, “que era de 50.000 euros; lo hemos multiplicado por seis”. El Gobierno local defiende que esta inyección permitirá acelerar la implantación del piloto de proximidad y la modernización tecnológica.

“La seguridad es capital para el desarrollo de una ciudad que quiere seguir siendo atractiva”, remarcó el alcalde. La prioridad inmediata es aprobar el marco operativo, iniciar la Policía de Barrio en las tres zonas designadas y activar las primeras compras y contratos tecnológicos. El Ayuntamiento confía en que los resultados del piloto orienten su extensión progresiva al resto de la ciudad.

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