Castilla-La Mancha ha presentado la Plataforma Integral de Digitalización de la Agroindustria (PIDA), una herramienta tecnológica destinada a acelerar la modernización del campo con el uso de inteligencia artificial, análisis de datos y computación en la nube. El lanzamiento, realizado en Toledo, aspira a digitalizar la cadena agroalimentaria de punta a punta —desde la explotación agrícola y ganadera hasta la comercialización— para ganar eficiencia, trazabilidad y competitividad.
El proyecto, con una inversión total de 27 millones de euros, se enmarca en el programa europeo RETECH y se desarrolla en coordinación con La Rioja, Extremadura y Castilla y León, bajo el impulso del Ministerio para la Transformación Digital y la Función Pública. La plataforma, que entra en su fase final, tiene compromiso de entrega en diciembre de 2025.
Qué es PIDA y para qué sirve
PIDA está concebida para que agricultores, ganaderos, explotaciones y la industria alimentaria accedan a soluciones digitales ajustadas a sus necesidades. La herramienta facilitará operaciones de compraventa, compartirá información útil para la gestión de fincas, optimizará procesos y reforzará la trazabilidad de los productos a lo largo de la cadena de suministro. Se apoyará en inteligencia artificial, analítica avanzada y servicios en la nube para mejorar la toma de decisiones y reducir costes.
El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, definió el objetivo como convertir el sector agroalimentario en uno más «moderno, sostenible y conectado», capaz de responder a los retos económicos y sociales actuales. La plataforma busca también impulsar el relevo generacional y el arraigo rural al hacer el sector más atractivo para los jóvenes.
Proyecto interregional y financiación
La iniciativa, liderada por Castilla-La Mancha, forma parte de un consorcio con La Rioja, Extremadura y Castilla y León y nace de la oportunidad planteada por el Gobierno central en julio de 2022, entonces bajo la vicepresidencia de Nadia Calviño, para concurrir a RETECH. El proyecto fue aprobado en diciembre de 2022 y dotado con fondos para su desarrollo en las cuatro autonomías participantes.
El programa RETECH está cofinanciado al 75% con fondos Next Generation EU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y al 25% por las comunidades autónomas. Más de 10 millones de euros se asignaron a Castilla-La Mancha para la creación de la plataforma con el requisito de que la solución sea utilizada por las cuatro regiones y sea escalable a nivel nacional y europeo. «El futuro del campo pasa por aprovechar al máximo el presente digital», remarcó Ruiz Molina.
Calendario y adjudicación
La hoja de ruta arrancó con una presentación pública en Toledo en marzo de 2023, en un acto presidido por Emiliano García-Page y la entonces vicepresidenta primera del Gobierno de España, Nadia Calviño, con representantes autonómicos y del sector. En junio de 2024 se adjudicó el desarrollo a la UTE formada por Teldat, S.A. y Telefónica Soluciones de Informática y Comunicaciones de España.
El contrato asciende a 10,5 millones de euros y contempla la finalización de la plataforma en diciembre de 2025. Según la Consejería, el proyecto está actualmente en su tramo final. Ruiz Molina lo calificó como un «ejemplo de éxito de la cooperación entre administraciones públicas» y del aprovechamiento de los fondos europeos de recuperación.
Colaboración público-privada
La definición de PIDA ha contado con la participación de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y organizaciones empresariales como ASAJA Castilla-La Mancha, con el fin de ajustar la herramienta a las necesidades reales del sector. José María Fresneda, presidente de ASAJA regional, agradeció el respaldo recibido: «Al principio costó mucho, pero el consejero lo acogió bien, poniendo a toda la Consejería al servicio de esta causa».
Al acto asistieron representantes del Gobierno central y autonómico, así como del tejido agrario, financiero, académico y tecnológico de las comunidades implicadas, lo que refuerza la orientación de PIDA como espacio común para la cadena agroalimentaria.
Impacto en el campo y la demografía
La plataforma persigue mejorar el rendimiento productivo y la transparencia en los flujos de la cadena de suministro, reforzando la trazabilidad desde la parcela hasta el punto de venta. Entre sus metas figura contribuir al reto demográfico, apoyando el asentamiento en el medio rural mediante empleo cualificado, innovación y mejores condiciones de vida vinculadas a la actividad agraria.
Además del eje agroalimentario, Castilla-La Mancha ha activado otros tres proyectos de RETECH —ciberseguridad, turismo inteligente (Spain Living Lab) y emprendimiento digital en zonas rurales (Five CLM)— que, según la Consejería, se encuentran en fase de ejecución. Para 2026, el Ejecutivo autonómico prevé destinar 211 millones de euros a políticas de digitalización, 130 millones más que en 2015.
Ruiz Molina subrayó que PIDA se alinea con el Plan de Recuperación al promover la adopción de inteligencia artificial en la cadena alimentaria, la formación en tecnologías disruptivas y la cooperación público-privada. La Junta confía en que este despliegue sea un «paso fundamental» para que el sector agrícola y ganadero siga siendo uno de los pilares de la economía regional.
El objetivo operativo es tener la plataforma en servicio a finales de 2025, con un modelo que facilite su extensión interregional y nacional a corto plazo, y su interoperabilidad a escala europea. El desarrollo se encuentra en la fase final, con el foco puesto en funcionalidades que simplifiquen la compraventa, la gestión de datos en finca y la trazabilidad.
Más de 10 millones se han destinado a la parte castellanomanchega del proyecto, que deberá ser utilizado por las cuatro autonomías participantes. La expectativa del Gobierno regional es que la herramienta contribuya a reducir costes, mejorar márgenes y favorecer la viabilidad de las explotaciones agrarias y de la industria de transformación.
