Castilla-La Mancha pondrá en marcha una red de unidades de día para personas con daño cerebral adquirido, con foco en las fases subaguda y crónica. El anuncio se realizó el 16 de marzo en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), coincidiendo con la apertura del Centro de Investigación y Rehabilitación Neurológica, inaugurado por el presidente regional, Emiliano García-Page.
El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, enmarcó el proyecto en la continuidad asistencial tras el alta hospitalaria y la necesidad de reforzar la rehabilitación funcional y el acompañamiento social. “Hoy se inaugura la Unidad de Día en Alcázar de San Juan y próximamente se abrirá otra en Talavera de la Reina”, señaló, para añadir que, una vez evaluado su funcionamiento, se extenderán a más áreas de la región.
La primera pieza del despliegue es la Unidad de Día de Alcázar de San Juan; la siguiente se abrirá en Talavera de la Reina y será gestionada por la asociación de pacientes ADACE. Sanidad aspira a replicar el modelo en otras zonas, con el objetivo de sostener los avances de la rehabilitación y favorecer la autonomía, además de apoyar a familiares y cuidadores.
Despliegue inicial en Alcázar y Talavera
La Consejería vincula estas unidades a la fase posterior a la hospitalización, cuando el paciente aún requiere terapias intensivas y seguimiento estructurado. Se priorizarán itinerarios personalizados para mantener las mejoras obtenidas y prevenir retrocesos, con participación en entornos comunitarios.
Fernández Sanz precisó que el esquema nace con vocación regional y con evaluación temprana de resultados. “Una vez conocido su funcionamiento iremos extendiendo estas unidades a lo largo de la región”, subrayó, situando a Talavera como el segundo punto de implantación, gestionado por ADACE, entidad de referencia en la defensa y atención de personas con daño cerebral adquirido.
El plan enfatiza la coordinación entre servicios de rehabilitación, atención primaria y recursos sociales para asegurar continuidad asistencial y descanso del cuidador. La meta es maximizar la funcionalidad en actividades de la vida diaria y reforzar habilidades cognitivas y emocionales.
Qué es el daño cerebral adquirido
El daño cerebral adquirido describe una alteración clínico-funcional provocada por causas diversas y con secuelas heterogéneas, según la zona del encéfalo afectada y la intensidad de la lesión. El 80% de los casos se relaciona con ictus o enfermedades cerebrovasculares agudas.
Las consecuencias pueden incluir dificultades de movilidad, lenguaje, memoria, regulación emocional o desempeño de tareas cotidianas. La variabilidad clínica exige planes de intervención adaptados y revisiones periódicas para ajustar objetivos terapéuticos.
En la fase crónica, la prioridad pasa por mantener los logros de la rehabilitación, reforzar la autonomía y garantizar apoyos a las familias y cuidadores. Sanidad subraya la alta prevalencia y crecimiento del problema, que necesita múltiples actuaciones para reducir su impacto.
El nuevo centro neurológico
El Centro de Investigación y Rehabilitación Neurológica inaugurado en Alcázar de San Juan es un equipamiento privado con dos áreas diferenciadas y una superficie cercana a 570 metros cuadrados. La primera zona, de 434 metros cuadrados, integra los principales espacios de atención clínica y de rehabilitación; la segunda está orientada a terapias complementarias y a la rehabilitación funcional.
La instalación incorpora tecnología avanzada de rehabilitación, robótica y realidad virtual, orientada a mejorar la recuperación motora y cognitiva. Estos recursos permiten terapias de alta repetición, feedback inmediato y ejercicios inmersivos para el reaprendizaje de funciones, alineados con la evidencia clínica actual.
La apertura del centro coincide con el impulso a las unidades de día y refuerza la oferta de recursos especializados en la comarca. La combinación de equipos tecnológicos y programas personalizados busca acortar plazos de recuperación, consolidar habilidades y facilitar la reintegración en la comunidad.
Con este despliegue, la Junta pretende fortalecer la red de apoyo a los pacientes y sus familias, empezando por Alcázar de San Juan y Talavera, y con la vista puesta en la extensión progresiva del modelo a otras áreas sanitarias de la región.
