Desde Bodegas Familia Bellido, en Manzanares (Ciudad Real), el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, situó al sector vitivinícola regional ante un nuevo marco normativo europeo que entra ya en juego. El llamado paquete del vino, aprobado con amplio consenso en la UE, entrará en vigor el 18 de marzo y se presenta como palanca para modernizar el viñedo, aliviar cargas administrativas y empujar la proyección exterior de las bodegas de la región.
Caballero confió en que el cambio regule mejor la cadena y agilice la gestión de ayudas, con impacto directo en la próxima campaña y en los planes de reestructuración. «Castilla-La Mancha estará muy pendiente de que este paquete tenga una aportación significativa y positiva en todos los ámbitos del viñedo», afirmó.
Como anticipo, avanzó que los proyectos de promoción en países terceros contarán con apoyo económico este año: permitirán movilizar cinco millones de euros con una subvención cercana al 50%, una pieza clave para abrir mercado y sostener márgenes en un contexto de costes tensionados y demanda irregular.
Paquete del vino europeo
El paquete del vino modifica el andamiaje legal que rige el sector en la UE. Sustituye normas de la Organización Común de Mercados (OCM) y parte de la regulación vigente en materia de etiquetado. Además, flexibiliza la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) en viticultura, con efectos en expedientes de reestructuración, reconversión y prácticas enológicas autorizadas.
La Junta pondrá el foco en la resiliencia del viñedo ante escenarios de mayor estrés hídrico y térmico. «La adaptación al cambio climático es una realidad», señaló Caballero, que ligó el nuevo marco a medidas de manejo del viñedo orientadas a eficiencia de riego, selección varietal y mejora de rendimientos en secano, sin perder de vista la trazabilidad y los estándares de calidad.
El objetivo, añadió, pasa por acelerar inversiones que reduzcan costes, eleven el valor añadido y mejoren la posición negociadora de cooperativas y bodegas en la cadena de suministro.
Impulso a la internacionalización
El vicepresidente destacó que los expedientes de comercialización exterior aprobados este ejercicio se ejecutarán con ayudas cofinanciadas que cubrirán cerca de la mitad del gasto elegible. El énfasis está en promoción, misiones comerciales, ferias, adaptación de etiquetado y acciones digitales en destino, orientadas a ganar cuota y estabilizar ventas fuera de la UE.
En paralelo, defendió el potencial de acuerdos comerciales para diversificar riesgos. «Estamos en un mundo revuelto, con amenazas de nuevos aranceles», admitió, pero recordó que Europa sigue siendo el principal mercado para el vino español y, en particular, para el de Castilla-La Mancha. Identificó oportunidades en Mercosur —con Brasil como plaza prioritaria—, así como en los acuerdos cerrados con India y, previsiblemente, con Filipinas.
La prioridad, dijo, es ayudar a que las bodegas de la región lleguen primero y consoliden presencia con marcas sólidas, oferta segmentada y servicio posventa.
Balance de apoyo público
El Gobierno regional mantiene una línea de financiación sostenida al sector. Según detalló Caballero, el año pasado se destinaron 72,5 millones de euros a medidas vitivinícolas, y en «casi once años» con Emiliano García-Page al frente se han acumulado más de 810 millones de euros. El paquete incluye reestructuración de viñedo —dirigida al agricultor—, destilación de subproductos —que repercute en la industria— y comercialización en terceros países.
Estas palancas, subrayó, permiten sostener inversiones en modernización tecnológica, bodega y logística, y facilitan el salto a estrategias de mayor valor: embotellado, categorías con certificación, MIP (manejo integrado de plagas) y prácticas enológicas orientadas a calidad.
La Junta prevé acompañar el despliegue del nuevo marco europeo con seguimiento técnico y coordinación con el sector para ajustar bases reguladoras y ventanillas de ayuda, de forma que el calendario administrativo no frene la ejecución.
El mejor sumiller regional
El anuncio llegó durante el XI Concurso al Mejor Sumiller de Castilla-La Mancha, celebrado en Bodegas Familia Bellido. Diego Ortega se alzó con el título tras superar pruebas de decantación, cata y servicio ante el jurado. Caballero felicitó al ganador, a los finalistas y a la Asociación de Sumilleres de Castilla-La Mancha y Amigos del Vino por la organización.
La Junta reivindicó el papel del sumiller como prescriptor y último eslabón de una cadena que arranca en la parcela y culmina en la mesa. «Queremos poner en valor su labor con los vinos de calidad de la región», dijo el vicepresidente. Del certamen salen los cuatro profesionales que representarán a Castilla-La Mancha en la siguiente fase competitiva.
Para el Ejecutivo autonómico, la combinación de un marco comunitario más flexible, apoyo a la internacionalización y formación de perfiles clave en sala es el itinerario para consolidar el liderazgo productivo de la región con más viñedo del mundo y escalar en valor en los mercados.
