La romería de la Virgen de Alarcos reunió este domingo a entre 7.500 y 8.000 personas en Ciudad Real, según datos oficiales. La afluencia, mayor que en ediciones recientes, confirmó el tirón de una de las citas devocionales más señaladas del calendario local pese al calor, que obligó a adelantar media hora la salida desde la iglesia de San Pedro.
La imagen partió a primera hora rumbo al cerro de Alarcos acompañada por fieles de Ciudad Real y sus pedanías, además de romeros llegados de distintos municipios de la provincia. El incremento de participación se apreció ya en la misa de San Pedro, con el templo y su entorno abarrotados antes del inicio del recorrido.
“Alarcos es historia y tradición”, destacó la concejal de Festejos, Mar Sánchez, al subrayar el carácter identitario de la cita y agradecer la labor de la Hermandad de Alarcos y de los servicios municipales. En la misma línea, el alcalde, Francisco Cañizares, señaló que “la dimensión de la romería es cada vez mayor” y lo atribuyó a la implicación vecinal.
Calor y cambios en el paso
El avance de la hora de inicio marcó una salida ágil desde San Pedro para esquivar los picos de temperatura previstos a media mañana. El cortejo ganó ritmo en los primeros tramos del itinerario urbano y encaró la ruta hacia el cerro con relevos organizados de los portadores para preservar la seguridad y el orden del desfile.
En la iglesia de Santo Tomás de Villanueva se produjo uno de los relevos simbólicos de la jornada: la Hermandad de la Flagelación entregó el paso a la reata de mulas de Tomelloso, tras una primera fase en la que llevaron a la Virgen integrantes de las peñas Los ke faltaban, de Valverde, y del Athletic Club de Bilbao. La coordinación entre cuadrillas permitió mantener el compás de la comitiva sin incidencias.
Música y tradición en el recorrido
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Agrupación de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado, que interpretó las Seguidillas Manchegas de Ciudad Real en el entorno de Santo Tomás. La estampa, con pañuelos al aire y palmas al compás, dejó una de las imágenes más reconocibles de la jornada antes de que la comitiva abandonara el casco urbano.
La romería retomó su curso hacia el camino de Alarcos con nuevos relevos de portadores. A los pies del cerro aguardaban los mozos de Valverde, que asumieron el esfuerzo más exigente del ascenso entre vítores y vivas a la Patrona, en uno de los momentos de mayor emoción popular del día.
La Poblachuela, pausa y avituallamiento
La pedanía de La Poblachuela volvió a ser punto de respiro para los romeros. Los huertanos ofrecieron migas, gachas y limoná, un avituallamiento que alivió el calor y permitió reordenar el cortejo de cara a la subida final. El tránsito se reanudó con puntualidad y sin incidentes reseñables, de acuerdo con la organización.
La presidenta de la Hermandad de Alarcos, visiblemente emocionada, recordó que este domingo es “el día más importante” para la corporación. A su lado, el nuevo Hermano Mayor, el joven Álvaro Monsalve, expresó su gratitud por el honor recibido y tuvo palabras de recuerdo para quienes le inculcaron la devoción a la Virgen.
Ofrenda en la ermita y folclore
Ya en la ermita, la comitiva protagonizó una ofrenda floral ante la imagen. La programación cultural incluyó las actuaciones de la asociación de coros y danzas de María José Melero y de los grupos participantes en el XXVII Festival Nacional de Folclore Virgen de Alarcos, con presencia destacada del conjunto Güerma de Lanzarote.
El entorno del santuario se convirtió en un espacio de convivencia. La Federación de Peñas Alarcos, junto a peñas y asociaciones de la ciudad, convidó a limoná y a platos típicos manchegos, prolongando el ambiente festivo hasta bien entrada la noche. La afluencia sostenida en el cerro confirmó el tono multitudinario de la edición.
Operativo y continuidad de actos
El dispositivo municipal de seguridad y limpieza, reforzado para esta jornada, funcionó con normalidad, según trasladó la Concejalía de Festejos, que confió en un desarrollo sin incidentes. Tanto el Ayuntamiento como la Hermandad reiteraron su agradecimiento a voluntarios, portadores y agrupaciones participantes por su contribución al éxito del evento.
La romería tendrá continuidad este lunes con la tradicional función religiosa y la posterior procesión en torno a la ermita de Alarcos. Con la participación de este domingo y el respaldo institucional, la Hermandad confía en consolidar el crecimiento de una cita que suma devoción, patrimonio y folclore en torno a la Patrona de Ciudad Real.
El balance de la jornada, marcado por el calor, dejó dos certezas: el arraigo de la devoción y la capacidad de la ciudad para sostener un operativo a la altura del aumento de asistentes. La combinación de relevos en el paso, música tradicional y hospitalidad en el camino volvió a tejer el relato de una romería que, año a año, gana cuerpo y voz propia.
