Ciudad Real celebró el 31 de julio su día grande de la Pandorga con la proclamación del Pandorgo y la Dulcinea 2026 ante una Plaza Mayor abarrotada. Antonio Martín Císcar y Andrea León asumen los títulos que encarnan el relevo generacional de una fiesta declarada de Interés Turístico Regional y que rinde homenaje a la Virgen del Prado, patrona de la ciudad.
El acto institucional, presidido por el alcalde Francisco Cañizares, reunió a miembros de la Corporación Municipal, representantes del Gobierno regional, diputados nacionales, regionales y provinciales, alcaldes de varias localidades, integrantes de la Diputación Provincial, la Hermandad de Pandorgos y la Asociación de Damas y Dulcineas. En torno, un público numeroso convirtió la céntrica explanada en el epicentro simbólico de la identidad ciudadrealeña.
La cita sirvió para subrayar la vigencia de la Pandorga como seña de pertenencia colectiva. «La Pandorga es una tradición que pasa de padres a hijos», apuntó el regidor en una intervención centrada en los vínculos con las raíces y la devoción mariana.
Relevo generacional en la Pandorga
Cañizares felicitó a Antonio Martín Císcar por un nombramiento con aroma familiar. Hace 25 años su padre, Antonio Martín Pérez, ya ejerció como Pandorgo. El alcalde le entregó «una Puerta de Toledo» como recuerdo del 25º aniversario de aquel nombramiento, gesto que hilvana pasado y presente de la Hermandad de Pandorgos.
El nuevo Pandorgo asumió el cargo «con emoción y compromiso» y defendió el carácter comunitario de la fiesta: «La Pandorga no es solo una celebración; es amistad y familia». Subrayó que su arraigo en la ciudad le enseñó «el valor del esfuerzo» y se comprometió a representar con dedicación a la Hermandad y a llevar el nombre de Ciudad Real allí donde sea preciso.
Junto a él, Andrea León recibió la banda que la acredita como Dulcinea 2026, distinción que, según destacó el alcalde, llega también de una tradición familiar y resume «los valores de esta tierra y de nuestras fiestas». La concejal de Festejos, Mar Sánchez, impuso los distintivos a las damas Maria Fernandez y Silvia Pérez.
Mensajes institucionales y devoción
El regidor enmarcó la jornada como una llamada a «disfrutar y compartir» la ciudad y a honrar a su patrona: «La Virgen del Prado es quien nos convoca y nos une». Cañizares quiso trasladar además un mensaje de apoyo a quienes están destinados en Ceuta y reconoció su labor en defensa del país, en un apunte de tono institucional que traspasó lo ceremonial.
El cierre del discurso volvió a la dimensión religiosa y cívica de la fecha: la Virgen del Prado, dijo, es «símbolo principal» de la historia local y el motor que ha hecho «crecer como ciudad» a generaciones de vecinos.
Ritual, desfile y ofrenda
El acto arrancó con la Asociación de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado y concluyó con los Amigos de Javier Segovia interpretando el himno de La Pandorga. A continuación, dio inicio el desfile hacia la Catedral, con representación de ayuntamientos, peñas, asociaciones, el Pandorgo, la Dulcinea y sus damas, grupos folclóricos y la Corporación municipal, para culminar con la ofrenda a la Virgen del Prado. Cientos de personas, llegadas también desde distintos puntos de la región, se sumaron a la comitiva.
La imagen del tránsito hacia el templo, los trajes tradicionales y la música de raíces compusieron el relato visual de una fiesta que, año tras año, refuerza el «orgullo de lo que somos», en palabras del alcalde. La Plaza Mayor, epicentro de la jornada, quedará ligada a este 2026 por la confirmación de una nueva dupla de representantes y la continuidad del rito.
Convidá y toros de fuego
El programa se completa con la tradicional convidá a limoná y puñao, a cargo del Pandorgo, en los jardines del Prado. En ella participan el Grupo de Coros y Danzas «Maria José Melero», el Grupo de Coros y Danzas «Ntra. del Prado» y la Asociación de Coros y Danzas «Mazantini».
Como marca la costumbre, la madrugada reserva los toros de fuego de las 2.00, broche de una jornada que la ciudad reconoce como su principal espejo festivo. Entre ritos y abrazos, la Pandorga 2026 se afianza como gran fiesta identitaria de Ciudad Real, uniendo memoria, devoción y futuro en torno a la patrona y a sus símbolos compartidos.
