Cañizares destaca el crecimiento y el carácter integrador de la Pandorga en Ciudad Real

Ciudad Real volvió a desbordarse este jueves con la Pandorga, una de sus citas más concurridas y reconocibles. La explanada del recinto ferial y el Auditorio La Granja acogieron los concursos de Limoná —tradicional y sin alcohol— con una participación que el Ayuntamiento volvió a calificar de récord. Alrededor de 200 peñas se inscribieron a lo largo de la jornada, a las que se sumaron familias, grupos de amigos, hermandades y colectivos de todo signo.

En su visita a las actividades, el alcalde, Francisco Cañizares, subrayó el carácter integrador de la fiesta y su capacidad de convocatoria: «La Pandorga es la identidad de un pueblo abierto y generoso», afirmó, antes de remarcar que el crecimiento sostenido responde a la implicación de los vecinos y, de forma notable, de los más jóvenes.

La edición de este año volvió a confirmar a la Pandorga como un punto de encuentro masivo en torno a las tradiciones locales y la Virgen del Prado, patrona de la ciudad. Miles de personas pasaron por los recintos festivos para degustar las limonadas, competir por la mejor receta y acompañar a peñas y colectivos en uno de los hitos del calendario local.

Participación récord en la Limoná

Los concursos de Limoná concentraron el pulso popular de la jornada. La versión tradicional —con su mezcla de vino, limón y azúcar— compartió protagonismo con el Concurso de Limoná Sin, que volvió a crecer y a atraer a participantes primerizos. El formato sin alcohol se ha asentado como puerta de entrada para peñas jóvenes y familias, según destacó el equipo municipal.

Cañizares situó en esa doble vía una de las claves del auge: el arraigo de la receta de siempre y la adaptación de la fiesta a nuevos públicos. «Crece cada año gracias a la participación de la gente, también en la Limoná Sin», señaló en el recinto ferial.

En la explanada y el auditorio se sucedieron catas, valoraciones y entregas simbólicas entre pasodobles y camisetas de peña. La foto fija del día, más allá de los premios, fue la mezcla de perfiles: peñas veteranas junto a cuadrillas de compañeros de trabajo, clubes deportivos y familias completas, muchas con puestos decorados con motivos de la Virgen del Prado.

Tradición y relevo generacional

La Pandorga hunde sus raíces en la devoción a la Virgen del Prado. El alcalde remitió a ese origen para explicar una celebración que, con el tiempo, ha sumado capas de convivencia y calle. «Nace como reconocimiento a nuestra patrona, pero se celebra para compartir y disfrutar juntos», apuntó.

El énfasis institucional se sitúa ahora en el relevo. La implicación juvenil se considera decisiva para asegurar el futuro de la fiesta. Talleres, concursos sin alcohol y el papel activo de las peñas más recientes buscan fijar esa continuidad generacional.

La diversidad de participantes fue otra constante de la jornada. A las hermandades religiosas se unieron asociaciones vecinales y colectivos de ocio, en una imagen de ciudad en la que conviven tradición y entretenimiento.

Protagonistas de la fiesta

El Ayuntamiento puso el foco en los Pandorgos, figuras que encarnan el espíritu de la celebración. Se reconoció la labor de Daniel García y se anunció la proclamación, este viernes, de Toni Ruiz como Pandorgo 2026. Su papel, subrayaron, es representar a una comunidad que hace de la convivencia y la identidad local su seña en estas fechas.

También se destacó el trabajo de la Dulcinea y sus Damas, presentes en los principales actos y consideradas embajadoras de las tradiciones ciudadrealeñas. Su agenda, entre saludos institucionales y acompañamiento a peñas, sirvió de hilo conductor de una jornada que volvió a llenar los espacios festivos.

Con el eco de los concursos y la previsión de nuevos actos, la Pandorga reafirmó su condición de cita mayor del verano en Ciudad Real, sostenida en la suma de devoción, calle y participación masiva.

Deja un comentario