El Ayuntamiento de Ciudad Real reunió este lunes a la Junta Local de Seguridad para abordar el aumento de ocupaciones ilegales en la capital tras los incidentes registrados en una vivienda del parque de Gasset hace un par de semanas. Tras ese encuentro, el Consistorio anunció una nueva sesión extraordinaria para este jueves centrada en la barriada de San Martín de Porres. El portavoz municipal, Guillermo Arroyo, reclamó «lealtad y coordinación» entre administraciones para articular respuestas.
El equipo de Gobierno sitúa la seguridad ciudadana entre sus prioridades, empujado por la inquietud trasladada por los vecinos en asambleas recientes. Esa preocupación, reconoció Arroyo, no responde solo a las ocupaciones, sino también a «varios casos de atracos en las viviendas de Ciudad Real». «Es un problema que afecta a toda España y también a Ciudad Real», subrayó.
Aunque la materia no es estrictamente competencia municipal, el Ayuntamiento se ofrece a ejercer un papel de coordinación con el resto de administraciones implicadas. «Es una cuestión que preocupa y ocupa», insistió el portavoz, que se comprometió a convocar cuantas Juntas Locales de Seguridad hagan falta «siempre que haya lealtad y coordinación».
Junta extraordinaria por San Martín de Porres
La reunión del jueves tendrá un orden del día específico para San Martín de Porres. El Consistorio decidió no incluir este punto en la sesión de este lunes, pese a la solicitud del subdelegado del Gobierno, para asegurar la participación de todos los actores con competencias en la zona.
Según explicó Arroyo, en el barrio concurren ámbitos que afectan a la Junta de Comunidades, Fomento y Servicios Sociales. «Tienen que estar convocados también para esa Junta Local de Seguridad», señaló. Con esa fórmula, el Ayuntamiento busca que las decisiones que se adopten cuenten con el respaldo operativo de las administraciones responsables.
Preocupación vecinal y antecedentes
El debate se ha acelerado después de los sucesos vinculados a una casa ocupada en el parque de Gasset, que encendieron las alarmas entre residentes de distintos barrios. En las últimas asambleas, los vecinos expresaron una sensación de incertidumbre creciente, asociada tanto a ocupaciones como a robos en domicilios. El Ayuntamiento no ofreció cifras, pero admitió que el fenómeno ha ganado visibilidad en la capital.
La Junta Local de Seguridad de este lunes sirvió para poner en común diagnósticos y explorar medidas coordinadas. El propósito municipal pasa por ordenar recursos y mejorar la respuesta en puntos calientes, con atención prioritaria a San Martín de Porres.
Coordinación entre administraciones
El Consistorio reivindica una respuesta compartida al considerar que la eficacia depende del encaje entre policías, servicios sociales y competencias autonómicas y estatales. La apelación a la lealtad y coordinación busca evitar solapamientos y asegurar que cualquier intervención pueda ejecutarse sin fricciones.
Arroyo recalcó que el Ayuntamiento continuará promoviendo este formato de trabajo conjunto y volverá a convocar la Junta Local de Seguridad cuando sea necesario. El objetivo declarado es facilitar una hoja de ruta que permita actuar sobre los casos más sensibles y atender las demandas vecinales sin desbordar el marco competencial.
Con la sesión extraordinaria de este jueves, el Gobierno local aspira a fijar un esquema operativo en San Martín de Porres con todos los actores en la mesa y, a partir de ahí, replicar la metodología en otras zonas donde la ocupación y los robos han elevado la presión sobre la convivencia.
