El Gobierno de Castilla-La Mancha arropó este jueves la apertura de las fiestas de Las Paces de Villarta de San Juan (Ciudad Real) en su primer año tras la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Bien Inmaterial. La delegada de la Junta en Ciudad Real, Blanca Fernández, participó en el acto inaugural y subrayó que proteger el patrimonio local es “vital” porque expresa identidad y raíces.
La representante autonómica defendió que la catalogación llega “por historia y singularidad” y actúa como revulsivo para que la tradición “sea más grande cada día”.
La fiesta, con más de cinco siglos de historia, estrena este año el sello BIC concedido hace poco más de un mes. Su punto culminante es el disparo de 100.000 cohetes en honor a la patrona, un rito que concentra la mirada de vecinos y visitantes y que el Ejecutivo autonómico vincula a mayor proyección turística y dinamización económica.
Protección del patrimonio cultural
Fernández enmarcó el reconocimiento dentro de una política sostenida de preservación del acervo regional. Recordó que la provincia de Ciudad Real suma 127 declaraciones de bienes de interés cultural, 27 de ellas en los últimos diez años. “Es un patrimonio de una riqueza cultural enorme”, afirmó.
La responsable autonómica insistió en que el BIC “demuestra lo que somos” y apuntala un “compromiso claro con la protección del patrimonio” por parte del Ejecutivo que preside Emiliano García-Page. Una protección que, según dijo, trasciende lo simbólico y se traduce en identidad compartida, autoestima local y oportunidades.
Tradición y desarrollo local
Villarta de San Juan, destacó la Junta, ejemplifica cómo una tradición arraigada puede convertirse en palanca de desarrollo. La nueva figura de protección contribuye a transmitir valores, fortalecer el tejido social y atraer actividad.
El momento más reconocido de Las Paces —el lanzamiento de los 100.000 cohetes— refuerza el carácter singular de la celebración y su potencial de atracción, ahora respaldado por la etiqueta BIC, que da visibilidad y garantías de conservación a largo plazo.
Amplia representación institucional
En la inauguración participaron, además de Fernández, la alcaldesa de la localidad, Irene Ruiz; el subdelegado del Gobierno de España, David Broceño; y la delegada provincial de Igualdad, Manoli Nieto-Márquez. Asistieron también cargos electos de distintos ámbitos: José Manuel Bolaños, Pablo Camacho, Begoña Martín y Noelia Serrano, junto al alcalde de Herencia, Sergio García-Navas, y la alcaldesa de Cinco Casas, Almudena Moya.
La presencia de autoridades autonómicas, estatales y locales buscó subrayar el respaldo institucional a una cita que, con la nueva protección, refuerza su proyección dentro y fuera de la provincia.
Impulso municipal y oportunidades
La delegada felicitó al pueblo de Villarta y reconoció la gestión del Ayuntamiento. Puso en valor la apuesta de la alcaldesa por un polígono industrial “cada día más vivo” y por aprovechar la ubicación estratégica del municipio para ganar peso logístico.
Fernández defendió que los proyectos locales demuestran capacidad y horizonte: “Los pueblos pequeños también tienen mucha vida, talento y oportunidades”, dijo, y llamó a “rebelarse” contra la etiqueta de España vaciada.
Con el estreno del BIC y el impulso institucional, Las Paces encaran una edición con mayor visibilidad y expectativas de impacto cultural y económico, sin perder el pulso de una tradición que el municipio ha preservado durante siglos.
