La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha endurece su posición ante el debate europeo sobre la Política Agraria Comunitaria (PAC). En Daimiel, la delegada en Ciudad Real, Blanca Fernández, defendió que sostener una PAC fuerte es esencial para el campo y para el relevo generacional, y pidió cerrar filas frente a la propuesta de recortes que se discute en la Unión Europea. “No es un capricho, sino una obligación”, resumió.
La representante autonómica situó la soberanía alimentaria por encima de un aumento del gasto en defensa en un contexto internacional incierto. Alertó de que sería un error «fortalecernos desde el punto de vista armamentístico y debilitarnos desde el punto de vista alimentario», e insistió en la necesidad de autonomía en la producción de alimentos.
Unidad ante recortes de la PAC
Fernández apeló a la unidad institucional y social para frenar una propuesta con la que, subrayó, España y Castilla-La Mancha no están de acuerdo. La Junta apela a la unidad institucional y social ante la propuesta de recortes de la UE por el impacto directo que tendría sobre el sector primario, clave en la región.
En su intervención, recordó que el campo castellanomanchego forma parte de la cadena que “tiene la inmensa necesidad de dar de comer a Europa, a España y a Castilla-La Mancha”. La prioridad, sostuvo, debe ser proteger la renta agraria, asegurar la viabilidad de las explotaciones y garantizar el relevo generacional.
Impacto en la cooperativa de Daimiel
El mensaje llegó durante la comida de hermandad de la Sociedad Cooperativa Los Pozos de Daimiel, un acto al que asistieron también el alcalde, Leopoldo Sierra, y la delegada provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Amparo Bremard. La delegada utilizó el caso de esta entidad para ejemplificar las consecuencias de un recorte en la PAC y de cambios de modelo.
Según expuso, un nuevo modelo de la PAC dejaría sin parte de los 2,5 millones recibidos por Los Pozos y las inversiones asociadas de 3,7 millones que la cooperativa ha movilizado en los últimos años a través de las líneas Focal y Vinati. En su opinión, ese flujo inversor ha sido determinante para modernizar instalaciones, ganar eficiencia y mantener empleo en el medio rural.
Peso del cooperativismo regional
Fernández reivindicó el papel de las cooperativas como herramienta de vertebración territorial y palanca económica. Las cooperativas aportan el 8,3% del PIB regional y sostienen cerca de 160.000 empleos a través de una red de 550 entidades, de acuerdo con las cifras que trasladó.
La delegada apuntó que el producto interior bruto de Castilla-La Mancha «no ha hecho más que crecer» en parte gracias a la industria agroalimentaria. A su juicio, el sector ha acelerado su modernización en los últimos años y está ofreciendo “las mejores noticias” en términos de inversión, exportación y empleo ligado a la transformación de materias primas.
Relevo generacional en el campo
La responsable autonómica trasladó su enhorabuena a la Sociedad Cooperativa Los Pozos por “mejorar y crecer en los últimos 40 años”, una trayectoria que atribuyó al esfuerzo de sus socios, bajo la dirección de distintos presidentes y con Joaquín Moreno-Chocano al frente en la actualidad. Ese ejemplo, afirmó, ilustra la importancia de asegurar la continuidad generacional en el cooperativismo.
Solo el 9% de los socios cooperativistas son jóvenes; el Gobierno regional ultima un plan específico de relevo para corregir esa brecha. La intención, explicó, es sostener la viabilidad de las explotaciones, reforzar la estructura de las cooperativas y apuntalar la cadena de valor agroalimentaria desde la parcela a la industria.
En este marco, la Junta considera que una PAC robusta es el pilar para acompañar la inversión, facilitar el acceso de jóvenes y mujeres al campo y mantener el tejido productivo del medio rural. El llamamiento de Fernández, en definitiva, fue a preservar las ayudas que permiten financiar proyectos de modernización, innovación y comercialización sin los que, advirtió, se resentirían tanto el rendimiento como el empleo.
