Blanca Fernández llama a la juventud a sumarse a la lucha por la igualdad

La delegada de la Junta en Ciudad Real, Blanca Fernández, llamó a la juventud a «no tener miedo» y a sumarse a la igualdad durante la séptima edición de los Premios Violeta, celebrada en Argamasilla de Calatrava para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres. En un acto con amplio respaldo institucional, subrayó que, más allá de debates terminológicos, «si no quieren hablar de feminismo y prefieren hablar de igualdad, bienvenidos sean al término igualdad con mayúsculas».

El Ayuntamiento rabanero distinguió a referentes locales y comarcales por su trayectoria profesional, empresarial y cultural. El evento, de carácter simbólico, buscó visibilizar logros y carencias en materia de igualdad en un momento en que, según la delegada, persisten brechas en empleo, precariedad e infrarrepresentación.

Reconocimientos de la séptima edición

Los Premios Violeta 2026 distinguieron a seis mujeres del municipio y su entorno inmediato, además de tres reconocimientos comarcales. En el ámbito local fueron premiadas:

  • La periodista de CMM Cristina Medina.
  • Ana Escolar y Carmen Mora, como referentes de la cultura.
  • La emprendedora Miriam Peralta, creadora de Mimesis Interiorismo.
  • María del Pilar Sánchez Ruedas, por su implicación personal y profesional.
  • La empresaria Carmen García Carrión.

A estos galardones se añadieron tres reconocimientos de alcance comarcal: Mari Carmen Real (Ballesteros de Calatrava), Tere Merino (Aldea del Rey) y Lola Romero (Cañada de Calatrava).

Fernández dedicó palabras de reconocimiento a todas las homenajeadas por su «acto de generosidad» al exponerse públicamente y por representar a «tantas mujeres que han llevado a cabo una labor más silenciosa». «Son ejemplo y referentes», afirmó, en una ceremonia que busca dar proyección a trayectorias a menudo poco visibles.

Símbolos con efecto real

La delegada defendió el valor de estos actos como «meramente simbólicos», pero con capacidad real de influencia. «Los símbolos tienen mucha fuerza y mucha importancia en materia de igualdad», sostuvo, antes de enlazar ese plano con la situación efectiva de las mujeres en el mercado laboral y en los espacios de decisión.

En su intervención, reconoció avances logrados por generaciones anteriores —como el voto femenino y la igualdad legal— y situó el foco en el siguiente escalón: «Ahora el reto es lograr la igualdad material entre hombres y mujeres».

Para ilustrarlo, apeló a una imagen compartida: «Es una carrera de relevos». Según dijo, el Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava contribuye con estos premios y el Gobierno regional lo hace con políticas transversales que, a su juicio, «son irrenunciables».

Brechas aún abiertas

Fernández apuntó tres ámbitos donde, señaló, «queda mucho por hacer»: mayor exposición femenina al desempleo, precariedad laboral e infrarrepresentación en espacios de responsabilidad. Alertó de que las mujeres no ocupan todavía «esas cotas verdaderamente de igualdad» en compañía de los hombres, si bien reivindicó la utilidad de visibilizar avances para sostener el impulso.

En su razonamiento, conectar el reconocimiento público con cambios cotidianos es clave para acelerar la reducción de estas brechas. «Conviene reconocer todo lo avanzado, porque eso nos da mucha energía para continuar», señaló, ligando la agenda conmemorativa del 8 de marzo con medidas concretas de las administraciones.

Presencia institucional y tejido social

El acto contó con la asistencia del alcalde de Argamasilla de Calatrava, Jesús Ruiz; la delegada provincial de Igualdad, Manoli Nieto-Márquez; y la concejala de Igualdad, Beatriz Serrano. Acudieron también los alcaldes de Aldea del Rey, Cándido Barba; Ballesteros de Calatrava, Juan Carlos Moraleda; Cañada de Calatrava, Cristina Espadas; y Villar del Pozo, Sergio Requena, además de representantes del tejido asociativo y educativo.

El programa incluyó la actuación del alumnado del IES «Alonso Quijano», que puso música y voz a una ceremonia que buscó trascender el homenaje para convertir el escenario en altavoz de referentes cercanos. El mensaje final conectó reconocimiento y acción: a medida que las mujeres conquisten espacios, «el logro será general» y la sociedad «más justa y respirable».

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