El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, participó este viernes en la entrega de los X Premios Don Quijote a la Excelencia, celebrada en el Parador de Almagro. En su intervención, defendió la necesidad de reconocer trayectorias que suman al bien común. «Es fundamental visibilizar a personas, empresas e instituciones que contribuyen al progreso colectivo», afirmó.
La cita, organizada por el Rotary Club de Ciudad Real, alcanzó su décima edición con un panel de galardones que distingue la excelencia en el desempeño profesional, la comunicación y la empresa, además de un reconocimiento especial. Cañizares presentó el homenaje a los hermanos Pedro, Baltasar, Narciso y José Luis Ruiz por su aportación al desarrollo económico y empresarial de la capital.
Reconocimiento a los hermanos Ruiz
Cañizares subrayó la huella de la familia Ruiz en la ciudad, ligada al esfuerzo, la iniciativa y la generación de oportunidades. Resumió su trayectoria como un referente de trabajo y compromiso que «forma parte de la historia económica de Ciudad Real».
El alcalde destacó el valor de premiar una trayectoria empresarial que ha contribuido a crear actividad y empleo en el entorno. Según indicó, el ejemplo de los galardonados ayuda a fijar valores como la perseverancia, la innovación y la capacidad de emprender en un contexto de competencia y cambio.
El reconocimiento a los hermanos Ruiz se enmarca en el objetivo de la iniciativa: identificar referentes locales y nacionales cuya labor tenga impacto real en la sociedad. Para la organización, ese impacto se mide en resultados tangibles y en el arraigo de valores de servicio.
Premiados en la décima edición
En esta edición, el Rotary Club distinguió a profesionales y entidades de perfiles diversos. La relación de premiados quedó como sigue:
- Maximiliano Moliterni, Premio a la Excelencia Profesional.
- Bieito Rubido, Premio a la Excelencia en la Comunicación.
- INALSA, Premio a la Excelencia Empresarial.
- José Luis Bonet, reconocimiento especial «Más España, Más Europa».
La organización reivindicó la utilidad de estos galardones para poner foco en biografías y proyectos que, desde ámbitos distintos, sostienen el tejido social y productivo. La pluralidad de perfiles premiados refuerza, a juicio del club, la vocación de abarcar sectores complementarios.
El décimo aniversario de los premios consolida, además, una trayectoria sostenida en el tiempo. La continuidad del programa ha permitido, año a año, reunir en una misma ceremonia a figuras de la empresa, la cultura y la gestión pública.
Un acto con amplia representación
El evento congregó a representantes institucionales, empresariales y del tercer sector de toda la provincia, configurando un foro de interlocución y apoyo a proyectos de liderazgo social. La ceremonia, de nuevo, funcionó como escaparate de méritos y como espacio para tejer alianzas.
Para Cañizares, el valor de la convocatoria está en su capacidad para proyectar referentes cercanos: premiados visibles, con resultados verificables, que nutren el relato del esfuerzo compartido. «Estos premios mantienen viva una iniciativa que inspira a nuevas generaciones», señaló el regidor.
La clausura dejó un mensaje de continuidad: abanderar la excelencia y reconocer trayectorias que integren esfuerzo, innovación, solidaridad y compromiso con la sociedad. Con la décima edición, el Rotary Club reafirma su propósito de distinguir a quienes sostienen, desde su ámbito, el progreso de Ciudad Real, de Castilla-La Mancha y de España.
