Castilla-La Mancha refuerza su músculo exportador en el sector agroalimentario: entre enero y septiembre ha facturado 2.904 millones de euros en ventas al exterior, según los últimos datos difundidos por el Ejecutivo regional. El anuncio se realizó este domingo en Campo de Criptana (Ciudad Real), durante la celebración del Día del Airén, con la presencia del vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, y del consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán.
El avance deja un crecimiento del 6,1% respecto al mismo periodo del año anterior y sitúa al agroalimentario como el principal motor exterior de la región: aporta el 34,9% del total exportado por Castilla-La Mancha. En un contexto de incertidumbre internacional, el Ejecutivo autonómico destacó la resiliencia del sector y su orientación a mercados.
La Junta enmarca estos números en una década de impulso conjunto con el tejido productivo. Comparadas con hace diez años, las exportaciones agroalimentarias suponen un 87,3% más. En paralelo, el Gobierno regional anunció un plan estratégico para la uva Airén y nuevas ayudas a la calidad para consolidar la senda de internacionalización.
Exportaciones al alza
La cadena agroalimentaria castellano-manchega consolida su proyección exterior con casi 3.000 millones facturados en los nueve primeros meses del año. Para la Administración autonómica, la cifra confirma el peso del campo y de la industria de transformación en la economía regional y su capacidad para ganar cuota fuera de España.
“Demuestra que el agroalimentario tira de la internacionalización de nuestra economía”, señaló Caballero, que subrayó la apuesta por la calidad y el acompañamiento público al sector: “Estamos al lado de los productores, defendiendo sus intereses y apoyando la modernización y la apertura de mercados”. El vicepresidente incidió en que “las cifras avalan” la estrategia sostenida en esta década.
El acto, celebrado en el municipio ciudadrealeño con el alcalde, Santiago Lázaro, como anfitrión, sirvió también para reivindicar la relevancia de la vitivinicultura regional en los mercados nacionales e internacionales y el papel tractor de sus denominaciones de origen y empresas exportadoras.
Plan para la variedad Airén
En el marco del Día del Airén, la Consejería de Agricultura avanzó la elaboración de un plan estratégico específico para esta uva blanca. La iniciativa, impulsada por Martínez Lizán, buscará orientar al sector hacia la innovación y la calidad, con participación de bodegas, cooperativas y viticultores, y atendiendo a las particularidades agronómicas y comerciales de la variedad.
El Airén es mayoritario en Castilla-La Mancha: representa más del 40% de la superficie de viñedo de la región y concentra más del 98% de su superficie a nivel nacional. Es una variedad históricamente arraigada en el territorio y, según el Gobierno regional, “que nos identifica” por su extensión y presencia en la cadena de valor del vino.
Entre sus atributos, el Ejecutivo destacó su adaptación a zonas cálidas, un comportamiento agronómico estable —no es especialmente propenso a enfermedades— y un consumo de agua moderado, aspectos valorados en el actual contexto de cambio climático y tensión hídrica en muchas explotaciones de secano y regadío. Además, el Airén ofrece vinos de alta calidad en las tipologías que demanda el mercado, con recorrido para seguir creciendo en valor añadido.
Dos líneas de ayudas a la calidad
La Consejería activará en diciembre dos convocatorias para reforzar la calidad y la promoción de los alimentos de la región, por un importe conjunto de 2 millones de euros. La primera, dotada con 500.000 euros, apoya la incorporación de productores a regímenes de calidad (figuras de certificación). El plazo de solicitud estará abierto del 1 al 31 de diciembre y la Administración asumirá el 70% del coste de certificación durante los primeros cinco años desde la adhesión.
La segunda línea destina 1,5 millones a programas de promoción de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) y las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP). La intensidad de la ayuda será también del 70% y permitirá financiar catas, eventos y campañas publicitarias —como la del Queso Manchego— orientadas a mejorar la visibilidad y la comercialización, dentro y fuera de España.
Esta última convocatoria se publicará en los próximos días, después de que el Diario Oficial de Castilla-La Mancha recogiera el 28 de noviembre la modificación de la orden que regula estas ayudas. Agricultura remarca que el objetivo es apuntalar la trazabilidad y la diferenciación de los productos, elementos clave para seguir ganando presencia en los mercados internacionales.
Con la combinación de exportaciones en crecimiento, un plan específico para la uva más extendida del viñedo regional y nuevos incentivos a la calidad, el sector agroalimentario castellano-manchego busca consolidar su competitividad exterior y sumar valor en origen a sus producciones.



