Círculo Azul reclamó este domingo en Ciudad Real reforzar el cuidado de la diabetes en el entorno laboral y escolar. La asociación aprovechó su marcha solidaria, en vísperas del Día Mundial de la Diabetes (14 de noviembre), para leer un manifiesto en el que pide a la Consejería de Educación actualizar el protocolo escolar de 2017 ante el aumento sostenido de casos.
La jornada se celebró en la plaza de la Constitución, punto de salida y llegada de la marcha, y contó con la presencia de la concejal de Servicios Sociales, Aurora Galisteo. El mensaje central: desplazar el foco más allá del hogar para asegurar respuestas ágiles en centros de trabajo y colegios y facilitar la gestión diaria de la enfermedad.
El presidente del colectivo, Andrés Alba, subrayó la complejidad de la diabetes tipo 1 en la vida cotidiana y la necesidad de apoyos concretos en entornos no familiares. «Es muy complicada su gestión», señaló, aludiendo a los riesgos de hipoglucemia a corto plazo y de complicaciones a largo si no se mantiene el equilibrio metabólico.
El foco: trabajo y aulas
El manifiesto de Círculo Azul incide en que la atención a la diabetes no puede depender solo de la familia. Pide que los centros educativos cuenten con protocolos actualizados, formación y pautas claras para actuar ante emergencias y para acompañar tratamientos, especialmente en menores con diabetes tipo 1.
En el ámbito laboral, la asociación reclama medidas que permitan compatibilizar el control glucémico con la actividad profesional: tiempos para el autocuidado, acceso a recursos y una cultura organizativa que entienda la enfermedad sin estigmas. El objetivo, explican, es que el manejo de la diabetes se integre en la rutina con normalidad y seguridad.
La solicitud de revisar el documento de 2017 se ampara en el incremento de diagnósticos que la entidad observa año tras año. Según Alba, el control exige intervenciones externas —insulina, ajuste de hidratos, monitorización— que deben poder realizarse también fuera de casa.
La marcha y el manifiesto
La jornada de concienciación, que Círculo Azul organiza desde hace tres ediciones, nació para dar visibilidad a la realidad de las personas con tipo 1 y para recordar que el control diario exige planificación constante. La marcha solidaria volvió a ser el eje del programa, con salida y llegada en la plaza de la Constitución.
Tras el recorrido, la lectura del manifiesto centró la petición a la Administración educativa: una actualización del protocolo que fije responsabilidades, procedimientos y recursos ante la nueva realidad epidemiológica. La asociación subraya que esa guía debe ser operativa y conocida por toda la comunidad escolar.
El evento se enmarca en la agenda previa al 14 de noviembre, fecha que cada año activa campañas informativas y de prevención. Círculo Azul optó por conectar ese impulso global con solicitudes concretas a nivel local.
Apoyo institucional
La concejal de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, respaldó la iniciativa y reconoció la labor de la asociación, que suma tres años de actividad en la ciudad. Calificó de «fundamental» el trabajo de estas entidades ante una patología que gana prevalencia y que requiere sensibilización sostenida.
El apoyo municipal se tradujo en presencia en la jornada y en la visibilización del mensaje principal: la necesidad de que escuelas y centros de trabajo incorporen pautas claras de actuación para garantizar el bienestar de las personas con diabetes.
La entidad valora que ese respaldo institucional facilite el diálogo con las administraciones competentes y acelere la actualización de los instrumentos de referencia en el ámbito educativo.
Actividades de sensibilización
Además de la marcha y el manifiesto, el programa incluyó actividades simbólicas y de concienciación en la plaza. La Escuela de Música Moderna, con varios combos y profesorado, puso la banda sonora a una mañana que combinó divulgación y participación ciudadana.
Con este formato, Círculo Azul buscó colocar en la agenda pública un mensaje práctico: la diabetes se gestiona también en el trabajo y en la escuela, y para hacerlo con seguridad hacen falta protocolos actualizados, formación y recursos accesibles.
La asociación prevé mantener sus acciones de visibilización en las próximas semanas, aprovechando el eco del Día Mundial, con el foco puesto en convertir la concienciación en mejoras concretas en el día a día de pacientes y familias.
