Ciudad Real abrió este sábado su Semana Santa con sabor a tradición en los jardines del Prado. Allí se celebró la final de Consechef, un concurso culinario de alcance intergeneracional, y una degustación popular de dulces fritos a cargo de la Federación de Peñas. Los jardines del Prado acogieron este sábado la final de Consechef en una tarde de gran afluencia vecinal y ambiente festivo.
El certamen, organizado por el Consejoven y las concejalías de Juventud e Infancia y de Familia y Mayores, une a generaciones en torno a los fogones. La jornada sirvió también para saborear los clásicos de estas fechas —rosquillos, leche frita, flores, galletas y barquillos—, ofrecidos gratuitamente por las peñas locales.
Concurso intergeneracional
Consechef ha desarrollado esta edición en tres citas. Las dos primeras, celebradas los días 14 y 21 de marzo, retaron a los equipos a cocinar platos de corte tradicional y propuestas de innovación. Las sesiones previas se celebraron el 14 y el 21 de marzo con cocina tradicional e innovadora, un calentamiento que desembocó en la final a pie de calle.
La última prueba, ya en los jardines del Prado, puso el foco en los dulces típicos de Semana Santa. El formato, pensado para que jóvenes y mayores compartan técnicas y recuerdos alrededor de una receta, volvió a impulsar el intercambio de experiencias. La presidenta del Consejoven, Ana Isabel Ruiseco, expresó su satisfacción por la evolución del proyecto y subrayó que el objetivo de «darle visibilidad al concurso» se ha cumplido en esta edición.
La jornada dejó la imagen de fogones y mangas pasteleras codo con codo entre abuelos, padres y nietos. Sin premios ni cifras facilitadas, la organización incidió en el valor social del encuentro y en su capacidad para fijar en la memoria colectiva los sabores que identifican estas fechas.
Sabores de la tradición
En paralelo al concurso, la Federación de Peñas instaló un punto de degustación con «frutas de sartén», emblema repostero de la Cuaresma y la Pascua en la zona. La Federación de Peñas ofreció una degustación gratuita de frutas de sartén, con una batería de elaboraciones a la vista del público.
Su presidenta, Frasi López, detalló el repertorio servido: rosquillos, leche frita, flores, galletas y barquillos. La respuesta fue constante durante la tarde, con colas ordenadas y un trasiego continuo de bandejas en un enclave céntrico que se ha consolidado como escenario de actividades previas a las procesiones.
La propuesta añadió un componente divulgativo al permitir observar el proceso de fritura y el acabado de cada pieza, desde la flor crujiente al rebozado cremoso de la leche frita, en un guiño directo a la repostería casera que vertebra la Semana Santa manchega.
Presencia institucional y balance
La concejal de Familia y Mayores, Aurora Galisteo, y el concejal de Juventud e Infancia, Pau Beltrán, acompañaron a la organización durante la tarde. Galisteo agradeció el esfuerzo del Consejoven y definió Consechef como un «concurso que va a más». Añadió que el Ayuntamiento «va a seguir apostando por este tipo de propuestas intergeneracionales», en la medida en que «todos salimos ganando». El Ayuntamiento aseguró que seguirá apostando por propuestas intergeneracionales de este perfil.
Ruiseco incidió en que el formato permite un contacto directo entre generaciones que rara vez se da fuera del ámbito familiar. Remarcó, además, que la final centrada en dulces de Cuaresma y Pascua ha cumplido su función de escaparate y acercamiento al gran público en un espacio abierto y concurrido.
Sin información oficial sobre ganadores ni cifras de participación, el denominador común fue el ambiente de convivencia. La cita dejó una estampa de cocina compartida y tradición viva que sirve de antesala a los días grandes de la Semana Santa en Ciudad Real, con los jardines del Prado como punto de encuentro vecinal.
