Ciudad Real cierra la II Semana de la Inclusión y la Solidaridad con balance al alza. Más de 3.000 personas participaron en un programa que, durante siete días, convirtió la ciudad en un escaparate de iniciativas por la igualdad y contra la discriminación.
La programación sumó 23 actividades entre el 13 y el 19 de octubre, impulsadas por la Concejalía de Servicios Sociales y diseñadas junto a un bloque de entidades con experiencia en inclusión y cooperación. El foco estuvo en reforzar la participación ciudadana, acercar recursos a colectivos específicos y sensibilizar al conjunto de la población. La cifra final, 3.084 asistentes, confirma el crecimiento frente a la primera edición.
«Esta semana se ha consolidado como un espacio de encuentro, aprendizaje y compromiso colectivo», subrayó la responsable municipal del área, en una valoración que pone de relieve el rol de los centros educativos y la colaboración entre organizaciones.
Una semana con 23 citas
El calendario combinó formatos y objetivos. Hubo sesiones informativas y de sensibilización, talleres participativos y espacios de reflexión y debate. Las actividades se desplegaron en centros educativos, instalaciones municipales y espacios abiertos, con propuestas específicas para distintos colectivos y otras pensadas para el público general.
La acción central fue la lectura conjunta de un manifiesto por la inclusión, que se acompañó de una jornada de stands de sensibilización con presencia de todas las entidades participantes. La lectura pública del manifiesto y el despliegue de carpas informativas actuaron como polo de atracción y dieron visibilidad al trabajo de base que sostienen estas organizaciones durante todo el año.
La Concejalía destaca el «alto impacto social» de esta segunda edición, medido tanto por asistencia como por el grado de implicación de la comunidad educativa. Ese empuje se tradujo en más aulas abiertas a charlas, más talleres prácticos y mayor afluencia en actividades en la vía pública.
Dieciséis entidades en red
En la organización han colaborado 16 entidades sociales, un bloque que muestra la diversidad del tejido asociativo local y su capacidad de trabajo conjunto. Entre ellas figuran Inciso, Fundación Diagrama, Fundación Cepaim, Movimiento por la Paz, Asociación de Mujeres Opañel, Cruz Roja, Cáritas y ACCEM.
El listado se completa con Geoalternativa, CALMA ONGD, SOLMAN, Pasarela Madrid Real, Manos Unidas y la Fundación Secretariado Gitano, entre otras. Su aportación permitió cubrir desde intervención comunitaria y mediación hasta cooperación internacional, con propuestas adaptadas a públicos distintos.
El Ayuntamiento subraya que esta coordinación ha reforzado el trabajo en red entre entidades: compartir agendas, sumar recursos y evitar duplicidades. Ese encaje, según el área de Servicios Sociales, mejora la eficacia de las acciones y amplía el alcance real sobre el terreno.
Balance y próximos ajustes
El equipo organizador ha recogido aprendizajes para la próxima edición. La prioridad pasa por afinar la coordinación para minimizar solapamientos de horarios y formatos, y por abrir la programación a más colectivos y centros educativos, con especial atención a los que todavía no se han incorporado.
También se plantea ampliar algunos talleres de alta demanda y mantener las actividades de calle que funcionaron como puerta de entrada para un público no habitual. La continuidad del trabajo con escuelas y la presencia en espacios abiertos figuran entre las líneas que el Consistorio considera estratégicas.
Con 3.084 participantes y 23 hitos en una semana, la iniciativa consolida su sitio en el calendario social de la ciudad. El objetivo, insisten desde Servicios Sociales, es sostener la inercia creada: más coordinación entre entidades, mayor capilaridad en barrios y colegios y un discurso común frente a cualquier forma de exclusión.
