El salón de plenos del Ayuntamiento de Ciudad Real acogió la recepción a Alba Caballero, campeona de Europa U20 con la selección española de baloncesto. El alcalde, Francisco Cañizares, y el concejal de Deportes, Pau Beltrán, encabezaron el acto junto a miembros de la Corporación Municipal para reconocer su trayectoria y proyección internacional. El consistorio subrayó el valor de su título continental y su papel como referente del deporte femenino local.
Como recuerdo institucional, el alcalde le entregó la bandera de Ciudad Real y una placa conmemorativa de la fundación de la ciudad. La jugadora, que compagina su formación universitaria con el baloncesto en Estados Unidos, agradeció el gesto y reivindicó el esfuerzo que hay detrás de los éxitos: «Hay mucha preparación detrás». «Representar a mi ciudad es de lo mejor que me puede pasar», afirmó.
La ceremonia tuvo un doble objetivo: celebrar un logro deportivo de primer nivel y visibilizar el camino que hay detrás, con trabajo diario y constancia. El Ayuntamiento destacó que Caballero lleva el nombre de Ciudad Real allí donde compite y la jugadora aprovechó el encuentro para lanzar un mensaje a la cantera: «Que confíen, que todo es un proceso».
Reconocimiento institucional
La recepción se desarrolló en el salón de plenos, con presencia de concejales y representantes municipales. Cañizares trasladó a la jugadora la enhorabuena en nombre de la ciudad y recalcó el orgullo que supone su triunfo europeo. El regidor incidió en la necesidad de visibilizar el esfuerzo que no se ve y que sostiene los resultados.
El gesto simbólico llegó con la entrega de la bandera de Ciudad Real y de una placa conmemorativa. Más allá de la celebración puntual, el Ayuntamiento quiso remarcar que el reconocimiento se dirige tanto al título U20 como a la trayectoria de una deportista formada en la ciudad y proyectada al exterior.
Beltrán, responsable del área de Deportes, puso el foco en la importancia de contar con referentes cercanos para impulsar la práctica deportiva entre niñas y jóvenes. El consistorio encuadra este tipo de recepciones dentro de su política de apoyo al deporte base y a los deportistas locales con recorrido nacional e internacional.
De Ciudad Real a Estados Unidos
Caballero valoró su primer curso en Estados Unidos, donde avanza en su carrera universitaria y competitiva. «Todo es muy diferente», reconoció, en alusión al contexto académico, cultural y deportivo. La experiencia le está permitiendo medirse a otros estilos de juego y crecer en lo deportivo y lo personal.
La campeona continental explicó que el éxito con España U20 se cimentó en el trabajo acumulado: concentraciones, entrenamientos diarios y un mes intenso de preparación. Esa base, dijo, marca la diferencia cuando llegan los partidos decisivos.
La ciudadrealeña subrayó la ilusión que le produce representar a su ciudad fuera de España. «Me hace muchísima ilusión», señaló, antes de agradecer el respaldo institucional y de su entorno. Un apoyo que, apuntó, ayuda a sostener el ritmo de estudio y competición al otro lado del Atlántico.
Referente para la cantera
La jugadora no olvidó sus orígenes en Marianistas, donde dio los primeros pasos con el balón. Desde ese recuerdo lanzó un mensaje a las niñas y jóvenes que empiezan en el deporte base. «Yo no soy diferente a ellas; también empecé jugando aquí y todavía me queda mucho camino por recorrer», resumió.
Su consejo fue prudente y directo: confiar en el proceso, trabajar cada día y asumir que la mejora es gradual. Una receta que reivindicó como motor tanto para llegar a una selección como para sostener una carrera universitaria y deportiva exigente.
El acto concluyó con fotos de familia y el compromiso explícito del Ayuntamiento de seguir de cerca su evolución. Ciudad Real sitúa así a una de sus deportistas como ejemplo de perseverancia y espejo para la base, con una hoja de ruta que combina formación, competencia y orgullo de pertenencia.
