El Consejo Local de Sostenibilidad de Ciudad Real celebró su segunda sesión del año con un punto central en la agenda: los avances del Plan Director del Arbolado. La empresa encargada del documento presentó el estado de trabajo y las líneas principales de una guía que, según trasladó el área municipal de Servicios a la Ciudad, podría estar lista antes de final de año. La reunión incluyó además una actualización sobre los proyectos CRATER, orientados a la renaturalización de distintos espacios urbanos.
El Plan Director del Arbolado aspira a ordenar y profesionalizar la gestión del patrimonio verde de la capital. Analiza la diversidad arbórea del municipio y fija criterios para la toma de decisiones futuras, con especial atención a la red de espacios periurbanos. La sesión fue presidida por el concejal de Servicios a la Ciudad, Gregorio Oraá, que subrayó el compromiso de su departamento con la agenda de sostenibilidad y calificó el documento como «muy importante para la ciudad».
La convocatoria cumple el compromiso de mantener activo el órgano consultivo durante 2025 y marca la recta final de un plan que el Ayuntamiento considera clave para dotar de criterios técnicos y previsibilidad a la gestión del arbolado.
Plan director, en la recta final
Responsables de la firma redactora detallaron la estructura del plan y su alcance técnico. El trabajo abarca desde el diagnóstico de la masa arbórea hasta la propuesta de actuaciones por zonas, con criterios de conservación, sustitución y plantación. La previsión municipal, si se cumplen los plazos internos, pasa por recibir el documento en las próximas semanas.
La sesión permitió a los integrantes del Consejo conocer cómo se ha construido la fotografía actual del arbolado y qué variables se tendrán en cuenta para priorizar intervenciones. El Ayuntamiento pretende convertir el plan en el marco de referencia para decisiones de medio y largo plazo, tanto en barrios consolidados como en bordes urbanos.
Inventario, plagas y poda
Uno de los ejes del documento es la elaboración de un inventario actualizado. La herramienta recogerá cuántos árboles hay, dónde se ubican, su estado fisiológico y qué especies predominan. Este registro facilitará programar mantenimientos, evaluar riesgos y mejorar la planificación de nuevas plantaciones.
El plan también fija protocolos de actuación frente a contingencias. Incluye pautas para responder ante posibles plagas y criterios claros de poda, con el objetivo de minimizar daños, reducir costes de mantenimiento y mejorar la seguridad en vía pública.
Además, se refuerza la función del arbolado como infraestructura verde con impacto en confort térmico, biodiversidad y salud urbana. La intención municipal es que el documento sea operativo y sirva de guía a los servicios técnicos en el día a día.
Proyectos CRATER y renaturalización
El Consejo conoció asimismo la situación de los proyectos CRATER que impulsa el consistorio. Estas actuaciones persiguen la renaturalización de diversos espacios de la ciudad, con intervenciones que, según se expuso, avanzan conforme al calendario de ejecución previsto.
El seguimiento de CRATER se integra en la misma estrategia de aumentar la presencia de vegetación y gestionar mejor el verde urbano. La coordinación entre ambas líneas —plan director y renaturalización— permitirá al Ayuntamiento ganar coherencia en el diseño de zonas arboladas, elegir especies apropiadas y ajustar el mantenimiento a las necesidades de cada entorno.
Con la reunión de hoy, el órgano consultivo cierra uno de los hitos del calendario de 2025 y encamina la aprobación del plan. La entrega del documento antes de finales de año abriría la puerta a su aplicación inmediata en la planificación y el mantenimiento del arbolado, alineando futuras decisiones con criterios técnicos y de sostenibilidad.
