El Gobierno de Castilla-La Mancha acerca el trabajo artesano a escolares de Ciudad Real

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado este lunes, 29 de septiembre, una jornada de talleres en centros educativos de Ciudad Real para acercar la artesanía a las aulas y fomentar vocaciones entre el alumnado. La primera cita se ha celebrado en el CEIP Cruz Prado, donde se ha mostrado el oficio de la alfarería a estudiantes de Primaria y Secundaria.

La iniciativa, vinculada al marco de Farcama, está dirigida al alumnado de 4º, 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de la ESO y busca despertar interés por las técnicas artesanas, reforzar su valoración como legado cultural y visibilizar su potencial de empleo. «La artesanía no es solo un trabajo de antes; es de ahora y puede ser de futuro», resumió Agustín Espinosa, delegado provincial de Economía, Empresas y Empleo.

Al arranque ha asistido también José Caro, delegado de Educación, Cultura y Deportes, quien ha agradecido la implicación del centro, al que definió como especialmente activo e inclusivo. El taller inicial ha permitido a los alumnos manipular barro, observar procesos y conocer de primera mano el trabajo de alfareros y alfareras.

Cinco talleres en la provincia

La programación se extiende a varios municipios con cinco talleres que «salen de la provincia de Toledo para recorrer la de Ciudad Real», según detalló Espinosa. La hoja de ruta incluye capital y cuatro localidades, con oficios distintos para cubrir varias ramas del sector.

  • Ciudad Real (capital): demostración de alfarería y técnicas cerámicas.
  • Carrión de Calatrava: taller de bordados.
  • Valdepeñas: botería tradicional, confección de botas de vino y trabajo con piel.
  • Alcázar de San Juan: carpintería y trabajo de madera.
  • Almodóvar del Campo: espartería modernizada.

Espinosa subrayó que Farcama ofrece «un marco esencial» para dar a conocer un oficio «basado en coger una pieza desde el inicio hasta el final y hacerla por una misma persona». A su juicio, no es solo una tradición: «Es una cuestión de futuro, de economía y un generador de empleo».

Aprendizaje práctico y ciudadanía

La propuesta didáctica busca que el alumnado aplique contenidos curriculares en un entorno tangible. Según Caro, los estudiantes «van a poder pensar, calcular volúmenes o medir», es decir, activar conocimientos con transferencia inmediata a través de la manipulación de materiales y herramientas.

El enfoque funciona como «un laboratorio de competencias para la ciudadanía»: además de creatividad y destreza manual, introduce conceptos de economía circular, aprovechamiento de recursos y nociones básicas de emprendimiento. El objetivo es que el contacto con los oficios sirva tanto para apreciar la artesanía como patrimonio vivo como para vislumbrar salidas profesionales en diseño, bellas artes o fabricación de objetos de uso cotidiano.

El CEIP Cruz Prado fue elegido para el estreno de la serie por su trayectoria participativa y su proyecto educativo con atención a la diversidad y la inclusión, dos valores que, en palabras del delegado de Educación, están «muy presentes» en el debate social y encuentran en este formato un terreno de aprendizaje compartido.

Farcama como impulso al oficio

La Administración regional plantea estos talleres como una puerta de entrada al sector y una herramienta de divulgación. Farcama actúa de escaparate y catalizador: acerca procesos, técnicas y piezas a quienes, en pocos años, tomarán decisiones de estudio y trabajo. «Queremos poner en comunicación el trabajo de la artesanía con los niños», resumió Espinosa, al insistir en que la cadena artesanal —de la idea al objeto terminado— es un itinerario con futuro.

En paralelo, el recorrido provincial permitirá mostrar la diversidad de oficios en la zona y reforzar su presencia en el entorno escolar. De la aguja y el cuero al esparto y la madera, la serie pretende visibilizar la pervivencia de técnicas tradicionales y su adaptación a usos actuales, con una mirada centrada en la calidad, la utilidad y la sostenibilidad.

Con esta hoja de ruta, el Gobierno regional aspira a que los talleres de artesanía se consoliden como recurso pedagógico y semillero de vocaciones. La combinación de demostración práctica, contexto cultural y salidas laborales emerge como la fórmula para que la artesanía, más que un testimonio del pasado, se exprese como opción de futuro para las nuevas generaciones.

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