El Gobierno de Castilla-La Mancha extiende temporada de caza mayor hasta 1 de marzo

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha alcanzado un acuerdo con el sector cinegético para ampliar una semana la temporada de caza mayor, hasta el 1 de marzo, con el objetivo de compensar las numerosas cancelaciones de cacerías colectivas causadas por las intensas lluvias y otros fenómenos meteorológicos adversos registrados en las últimas semanas.

La decisión fue anunciada este viernes en Ciudad Real por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, tras varias reuniones con las organizaciones del sector. El Ejecutivo iniciará de inmediato los trámites para modificar la Orden vigente y mantener su aplicación hasta el 1 de marzo. «El objetivo es ofrecer seguridad jurídica al sector y garantizar el normal desarrollo de la actividad cinegética en un contexto climatológico excepcional», expuso.

La medida se justifica también por razones de gestión de fauna. Según la Consejería, la reducción de monterías, ganchos y batidas no ayuda a corregir la actual sobreabundancia de especies de caza mayor, por lo que la extensión del periodo autorizado busca estabilizar las poblaciones de ungulados y minimizar los previsibles impactos negativos ecológicos, económicos y sociales derivados de esa situación.

Lluvias y cacerías aplazadas

El Ejecutivo regional enmarca el acuerdo en un inicio de año marcado por precipitaciones intensas y condiciones adversas que han impedido celebrar un número elevado de cacerías colectivas durante enero y febrero. En las reuniones con los representantes del sector, estos trasladaron su preocupación por la imposibilidad de celebrar numerosas jornadas programadas dentro del calendario habitual.

La Consejería subraya que este escenario ha tenido un efecto en cadena sobre fincas, cuadrillas y empresas auxiliares vinculadas a la actividad cinegética, además de dificultar los cupos de control poblacional previstos para la caza mayor. Con la prórroga de una semana, la Junta busca encajar parte de las jornadas suspendidas sin alterar el marco general de la normativa anual.

Gómez insistió en que se trata de una respuesta «puntual» ante una coyuntura meteorológica excepcional, con el fin de ordenar el final de la temporada y evitar solapamientos o inseguridad jurídica en el tramo final del calendario.

Reprogramación hasta el 1 de marzo

Con la modificación de la Orden, las cacerías colectivas canceladas podrán ser reubicadas dentro del nuevo periodo autorizado, que se cerrará el 1 de marzo. Esta ventana adicional permitirá absorber parte de los eventos suspendidos sin necesidad de habilitar medidas extraordinarias fuera del marco de la temporada de caza mayor.

La Junta detalla que la ampliación se limita a una semana, suficiente para recolocar citas afectadas y completar los planes de manejo ya aprobados. La Consejería recalca que no se trata de incrementar la presión cinegética, sino de recuperar jornadas perdidas por el mal tiempo y mantener los objetivos de control de poblaciones fijados para este ejercicio.

En paralelo, el Gobierno regional apela a la responsabilidad del sector en la reprogramación de monterías, ganchos y batidas, con especial atención a la seguridad y a las condiciones del terreno tras los episodios de lluvia.

Trámites simplificados

La Consejería acompañará la prórroga con un ajuste administrativo: el plazo de comunicación previa para cacerías colectivas se reduce a cinco días, frente a los diez habituales, a fin de facilitar la reubicación de jornadas en un calendario comprimido por los aplazamientos.

Para acogerse a esta vía, las solicitudes deberán incluir una declaración responsable en la que conste que la cacería no pudo celebrarse con anterioridad por causas meteorológicas. Este requisito, explica el departamento, permite agilizar la tramitación y, al mismo tiempo, preservar el control administrativo sobre la actividad.

Desarrollo Sostenible remarca que la combinación de prórroga y simplificación de plazos ofrece seguridad jurídica al sector y sostiene los objetivos de gestión de fauna en Castilla-La Mancha en un final de temporada condicionado por la meteorología. La Junta confía en que el ajuste normativo permita cerrar el ejercicio con normalidad y minimizar los impactos derivados de las suspensiones.

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