El Gobierno de Castilla-La Mancha exhibe su política de igualdad de oportunidades en el mundo rural con una visita a Villar del Pozo, el municipio más pequeño de Ciudad Real, donde comprueba sobre el terreno que mantiene operativo el servicio de promoción de la autonomía personal (SEPAP) pese a atender a solo tres usuarios. El desplazamiento, realizado este 23 de febrero, estuvo encabezado por el vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, y la delegada de la Junta en la provincia, Blanca Fernández, junto al alcalde, Sergio Requena.
En el consultorio local, los responsables autonómicos verificaron la atención directa que reciben estos vecinos por parte de un equipo formado por fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y psicóloga. «Todas las personas somos ciudadanos de primera, con independencia de donde vivamos», subrayó Fernández, en una visita «pendiente» a un municipio al que la Junta dice tratar «tan digno como los demás».
El caso de Villar del Pozo se presenta como ejemplo de la estrategia del Ejecutivo de Emiliano García-Page para sostener servicios públicos en los pueblos con menos población. La Junta mantiene el SEPAP pese a contar con solo tres usuarios y lo enmarca en un paquete más amplio de medidas contra la despoblación que combina asistencia social, incentivos económicos, movilidad, conectividad digital y apoyo a la natalidad y a la conciliación.
Servicios en el municipio más pequeño
Villar del Pozo concentra el mensaje que el Gobierno regional dice aplicar en los núcleos con mayor fragilidad demográfica: garantizar la misma cartera de servicios que en localidades mayores. En este caso, el SEPAP opera con atención individual, ejercicios de rehabilitación funcional y acompañamiento psicológico, con sesiones que se adaptan a las necesidades de cada usuario.
La Junta defiende que sostener dispositivos como este, aunque la demanda sea mínima, es clave para que las personas mayores o con dependencia puedan permanecer en su entorno. El objetivo, apuntan, es blindar el acceso a prestaciones básicas como si se tratase de un derecho. De ahí el énfasis institucional en que se trata de un derecho ciudadano a los servicios públicos con independencia del lugar de residencia.
Red de apoyos en el medio rural
Más allá del SEPAP, la Administración autonómica destaca la extensión de la teleasistencia y de los servicios de atención a mayores en su propio domicilio. Estas prestaciones se combinan con políticas de impulso económico en áreas con reto demográfico, desde la tramitación de ayudas a emprendedores hasta el acompañamiento a micropymes y autónomos.
Entre los instrumentos citados figura el fondo Reto D, pensado para animar inversiones en municipios pequeños, así como el apoyo a la apertura de nuevos establecimientos. La hoja de ruta incluye el despliegue de redes de alta velocidad para cerrar la brecha digital y facilitar que negocios y familias se instalen o permanezcan en el territorio.
Incentivos fiscales, vivienda y estudios
En el plano tributario, el Ejecutivo regional pone el foco en las deducciones fiscales en municipios en reto demográfico con el fin de hacer más atractivo residir en ellos. Al paquete se suman ayudas específicas para jóvenes menores de 36 años destinadas a la compra de vivienda en el medio rural, un obstáculo frecuente para el arraigo y el retorno.
Además, la Junta liga la fijación de población a la formación y anuncia apoyos para el acceso a estudios superiores desde estas áreas. La tesis oficial es que ampliar oportunidades educativas y laborales reduce la salida de talento y abre la puerta al relevo generacional.
Movilidad, cuidados y sanidad de proximidad
La conectividad física entre pueblos se refuerza con el Transporte Sensible a la Demanda, que ajusta rutas y frecuencias a las necesidades reales de los usuarios, y con la rehabilitación de carreteras en zonas afectadas por la despoblación. El objetivo declarado es asegurar desplazamientos a servicios sanitarios, educativos o administrativos sin obligar a cambios de residencia.
En materia de conciliación y natalidad, el Gobierno regional impulsa la apertura de escuelas infantiles y la implantación progresiva de la gratuidad de la educación de 0 a 3 años, complementadas por el Plan Corresponsables y aulas flexibles. En sanidad, se mencionan mejoras en centros de salud, consultorios locales y acceso a botiquines en el medio rural para reforzar la atención de proximidad.
El campo es otra pieza de la ecuación demográfica. La Junta vincula la permanencia de jóvenes al territorio con ayudas para su incorporación a la agricultura, un sector que considera esencial para sostener empleo, actividad y servicios en los pueblos.
«La apuesta tiene que ser esa», resumió Fernández, en referencia a garantizar recursos en condiciones homologables con independencia del tamaño del municipio. La Administración recuerda que Castilla-La Mancha fue pionera con su Ley para abordar el reto de la despoblación y que desarrolla una estrategia transversal que, según sus datos, ya arroja resultados positivos en la región.
