El Gobierno de Castilla-La Mancha ha respaldado en Tomelloso la segunda edición del salón y galería “100 vinos imprescindibles de Castilla-La Mancha”, un escaparate que reúne referencias seleccionadas del viñedo regional. La delegada de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en Ciudad Real, Amparo Bremard, defendió la utilidad de la cita para “empujar” el posicionamiento del vino castellano-manchego en el mercado.
El Ejecutivo autonómico arropa el II Salón y Galería “100 vinos imprescindibles de Castilla-La Mancha” en Tomelloso como herramienta de promoción y visibilidad del sector.
La región se reivindica como “viñedo del mundo” y suma 25 figuras vínicas que acreditan la singularidad y calidad de sus elaboraciones.
Impulso institucional al salón
Bremard subrayó que el encuentro “viene a empujar y a poner un poco más en el candelero a nuestros vinos”, y sostuvo que el sector “está haciendo las cosas muy bien”, hasta el punto de que “no tiene nada que envidiar a cualquier otra región ni a los de cualquier otro país”. La responsable provincial enmarcó el respaldo en la estrategia del Ejecutivo de Emiliano García-Page para reforzar la cadena de valor vitivinícola, desde la viña hasta la comercialización.
La delegada agradeció la organización a Joaquín Parra y abrió el foco más allá del evento: “Cualquier granito de arena que ponga en valor nuestros excelentes vinos es bienvenido”. El apoyo, defendió, no es solo simbólico. Responde a un tejido productivo que aporta estabilidad al territorio y empleo cualificado en bodegas, enología, distribución y servicios asociados.
Exportaciones en 2025
Entre enero y septiembre de 2025, las ventas exteriores de Castilla-La Mancha alcanzaron 2.904 millones de euros, a falta del cierre anual. Bremard señaló que ese pulso exportador mantiene a la región como “punta de lanza” en los mercados internacionales, incluso en un contexto “convulso”.
La provincia de Ciudad Real lideró las expediciones con 7 millones de hectolitros y 480 millones de euros. El volumen y el valor dan cuenta, según la Junta, de la capacidad de la industria para competir fuera, sostener precios y ganar cuota con trazabilidad y estándares de calidad.
Ayudas y peso del sector
En 2025, la Junta de Comunidades puso a disposición del agroalimentario y del sector vitivinícola 140,8 millones de euros en reestructuración, ayudas FOCAL y VINATI, e instrumentos de promoción en terceros países. Son líneas que acompañan inversiones en bodega, modernización, eficiencia y envasado, además de la mejora del manejo en parcela y del riego, con el objetivo de elevar rendimiento y valor añadido.
El vino representa alrededor del 5% del PIB regional. La responsable provincial reivindicó el impacto económico y social de una cadena que sostiene a miles de familias: viticultores, bodegas, enólogos, cooperativas, pequeños operadores y empresas de comercialización.
Bremard garantizó continuidad en el respaldo público: “Vamos a seguir apoyando e impulsando al sector”. En su intervención, recordó que las medidas de la Junta apuntan a consolidar mercados, abrir otros nuevos y amortiguar la volatilidad exterior con una oferta más diversificada y orientada a calidad.
La delegada cerró su mensaje con un reconocimiento al esfuerzo colectivo. Del campo a la copa, dijo, el avance de los vinos de Castilla-La Mancha se explica por el trabajo técnico en la viña, la innovación en bodega y la profesionalización comercial. Un impulso que, recalcó, se refuerza con citas como la de Tomelloso, concebidas para exhibir producto, captar prescriptores y estrechar lazos dentro de la cadena de suministro vitivinícola.
