El Gobierno regional agradece la labor de la Academia de Gastronomía en Castilla-La Mancha

La Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha, con respaldo del Gobierno regional, entregó en Cogolludo los Broches Gastronómicos del Medio Rural. En su quinta edición, estos galardones distinguen a cinco restaurantes asentados en municipios con baja densidad demográfica por su defensa de la cocina y el producto local. El acto estuvo presidido por Emiliano García-Page y contó con la intervención del consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán.

Nacidos en 2021, los Broches reconocen proyectos que sostienen actividad económica y vida social en pueblos en riesgo de despoblación. El consejero subrayó el papel de la cadena agroalimentaria en la región: agricultores y ganaderos son «el primer eslabón» de un sector que aporta el 17% del PIB de Castilla-La Mancha y que, por su capacidad tractora, impulsa la hostelería del territorio rural.

Cinco premiados del medio rural

Los distinguidos este año fueron: Los Olivos, de Molinicos (Albacete); Gastro Palacio de la Serna, de Ballesteros de Calatrava (Ciudad Real); La Hospedería, de El Provencio (Cuenca); Corrinche, de Alcoroches (Guadalajara); y Salones Antonio, de Lagartera (Toledo). Con estas incorporaciones, ya son 50 restaurantes distinguidos, diez por provincia, desde la puesta en marcha del reconocimiento.

Martínez Lizán definió a los premiados como «faro y guía para otros restaurantes» por su capacidad de mantener oficios, atraer visitantes y dar salida a la producción local. A juicio del consejero, la conjunción de cocina y territorio genera oportunidades: la restauración dinamiza los pueblos y convierte el producto primario en gastronomía con identidad.

El peso del sector agroalimentario

El titular de Agricultura encuadró los premios en un contexto de fortaleza exportadora. El agroalimentario lideró las ventas exteriores regionales en noviembre con 300 millones, un 68% más que en ese mes de 2015, y concentró un tercio del total exportado por Castilla-La Mancha. «Es un espaldarazo para la rentabilidad de las explotaciones y debemos seguir mejorando esos números», indicó.

La Junta defendió la continuidad de medidas que aporten estabilidad a la cadena de suministro y valor añadido en origen. «Agricultores y ganaderos hacen posible una importante actividad económica en la región», recalcó el consejero, quien vinculó esa base productiva con la proyección de la hostelería y la atracción de turismo gastronómico en zonas interiores.

Calidad diferenciada y producto local

Castilla-La Mancha suma 41 figuras de calidad, de las que 25 son vínicas. La última en incorporarse ha sido Finca Río Negro, en Cogolludo, reconocida como vino de pago, una certificación que avala la singularidad del viñedo y su trazabilidad. «Pone de manifiesto la grandeza de las producciones que tenemos», señaló Martínez Lizán.

Al catálogo regional se añaden emblemas como el Queso Manchego, la Miel de la Alcarria, los Espárragos Verdes de Guadalajara, el Azafrán, el Ajo Morado de Las Pedroñeras o las Berenjenas de Almagro. Para el consejero, esa despensa sirve a los cocineros como materia prima para elevar el nivel culinario: «Sois verdaderos artistas» en algo esencial como la alimentación y el disfrute, apuntó.

Reconocimientos y labor solidaria

El acto incluyó un reconocimiento a cinco mujeres, una por provincia, por su dedicación a la gastronomía. La Academia quiso visibilizar trayectorias que, en palabras del consejero, han dejado un «importante legado» y que muchas veces no han tenido el reconocimiento social merecido.

También se destacó el trabajo de Eurotoques España por su apoyo a zonas afectadas por la DANA. El consejero agradeció «ese gesto solidario» y la labor diaria de promoción de la gastronomía y del producto de la tierra.

Acto institucional en Cogolludo

La ceremonia se celebró en presencia del alcalde de Cogolludo, Juan Alfonso Fraguas; el presidente de las Cortes, Pablo Bellido; la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano; la de Igualdad, Sara Simón; y la directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar, entre otras autoridades.

Más allá del reconocimiento, la organización subrayó el efecto tractor de la cocina en el medio rural: fomenta socialización, fija empleo y abre puertas a iniciativas empresariales. En palabras de Martínez Lizán, una buena comida «además de ser lo que más socializa, también es donde se pueden hacer los mejores negocios», una idea que resume el objetivo de unos Broches concebidos para reforzar la alianza entre campo y gastronomía.

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