El Gobierno regional celebra simultáneamente exposición Mujeres alfareras en La Mancha para el 8M

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha una muestra simultánea en siete museos para conmemorar el 8M con un relato común: el papel de las mujeres en la alfarería tradicional de La Mancha. Bajo el título «Mujeres alfareras en La Mancha. Un recorrido por los museos provinciales de Castilla-La Mancha», la exposición se presentó en el Museo de Ciudad Real-Convento de la Merced, en un acto encabezado por la Viceconsejería de Cultura y Deportes.

El proyecto persigue visibilizar el papel de las mujeres en la alfarería tradicional manchega, su huella histórica, cultural y económica, y poner en valor una práctica transmitida de generación en generación que forma parte del patrimonio vivo de la región. La presentación contó con la presencia de la delegación de Igualdad, reflejando la lectura de género de una actividad artesanal que ha sostenido economías familiares y tejido comunitario.

La muestra parte de una idea sencilla y efectiva: una vitrina en cada museo con piezas vinculadas a los centros alfareros femeninos de cada provincia, acompañadas de un texto contextual y la fotografía de la artesana relacionada con esas obras. Un formato que acerca los talleres al espacio expositivo sin perder el anclaje local.

Una red de sedes provinciales

La exposición se despliega de forma coordinada en el Museo de Albacete, Museo de Ciudad Real, Museo de Cuenca, Museo de Guadalajara, Museo de Santa Cruz (Toledo), Museo Ruiz de Luna (Talavera de la Reina) y Museo Casa Dulcinea (El Toboso). La articulación simultánea en las siete sedes provinciales permite recorrer la geografía alfarera femenina de la región sin salir de cada territorio.

En cada sala, las vitrinas reúnen objetos de uso cotidiano y piezas singulares de taller, seleccionadas por su procedencia y su autoría. El comisariado destaca la procedencia de los conjuntos y el vínculo entre técnica, funcionalidad y entorno, para fijar la mirada en los oficios y en las manos que los sostienen.

Las cartelas y las imágenes de las alfareras aportan contexto biográfico y cronológico, y conectan los objetos con sus creadoras. El resultado es un mosaico de prácticas, estilos y repertorios que atraviesa distintos momentos del siglo XX y del XXI, con atención a los usos domésticos, agrícolas y comerciales de la cerámica popular.

Siete ámbitos, un oficio

El recorrido se organiza en siete ámbitos temáticos que subrayan la aportación femenina a la alfarería manchega, sus funciones y su evolución. Entre los focos principales aparecen los centros de Mota del Cuervo, La Solana, Villarrobledo y Villafranca de los Caballeros, con piezas representativas de sus talleres y de sus líneas formales.

El itinerario incorpora también ejemplos de alfareras toledanas, como Dolores Coronado y Alicia Gómez Aranda, que permiten trazar continuidades y singularidades dentro del mapa regional. Sus obras dialogan con formas tradicionales y con innovaciones de taller, ofreciendo una lectura plural del oficio.

Otro de los bloques aborda la representación de la figura femenina en la alfarería tradicional, tanto en motivos ornamentales como en escenas de uso y costumbre. Estas piezas funcionan como espejo de una sociedad en la que las mujeres han sido autoras, modelos y usuarias de los objetos que hoy llegan al museo.

Contenido, técnicas y contexto

La selección exhibe tipologías propias del ámbito doméstico y del trabajo agroganadero, desde vasijas de almacenamiento a utensilios de cocina o recipientes de transporte, junto a piezas de carácter más decorativo. La lectura técnica se apoya en explicaciones sobre pastas, acabados, formas cerámicas y procesos de producción, con atención a los ritmos del taller y a la organización del trabajo.

El enfoque territorial permite rastrear cómo el entorno condiciona la materia prima y los usos, y cómo las artesanas incorporan soluciones funcionales a la vida cotidiana. El hilo conductor es el oficio: aprender, producir, vender y transmitir en contextos familiares y comunitarios, con una presencia femenina que aflora en todos los eslabones de la cadena artesanal.

La propuesta, al apoyarse en colecciones públicas provinciales, facilita una lectura comparada y anclada al terreno. Cada museo aporta fondos y documentación propia, lo que refuerza la identidad local y a la vez arma un relato regional coherente.

Una muestra también en línea

Para ampliar el alcance, Cultura ha habilitado una versión virtual accesible desde su página web. Es una muestra digital que reúne fotografías de las piezas conservadas en distintos museos y colecciones, con textos sobre los centros alfareros y las mujeres que desempeñaron el oficio.

El espacio en línea agrega materiales sobre técnicas, formas y usos, y sobre la importancia histórica de la alfarería femenina en La Mancha. Sirve de complemento a la visita física y posibilita que el contenido esté disponible desde cualquier lugar, manteniendo el enfoque divulgativo.

Con este despliegue simultáneo y su réplica digital, la exposición sitúa en primer plano a las mujeres que han sostenido una tradición clave del patrimonio cultural manchego, y lo hace en el marco del 8M, con un relato coral que transita del taller al museo sin perder su raíz local.

Deja un comentario