El Gobierno regional desactiva el METEOCAM en toda Castilla-La Mancha

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha desactivado a las 18:00 de este viernes el Plan Específico ante el Riesgo por Fenómenos Meteorológicos Adversos (METEOCAM), activo en Fase de Alerta, Situación Operativa 0, desde la noche del martes 27. La decisión se adopta tras el fin de los avisos amarillos y naranjas por viento, nieve y lluvia de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) asociados al paso de la borrasca Joseph.

La desactivación llega al no registrarse incidentes relevantes en el 1-1-2 a esa hora y una vez resueltos los principales efectos del temporal en la región. En el periodo de activación se han contabilizado 867 incidencias en el conjunto de Castilla-La Mancha.

Balance de incidencias

El pico de actividad se produjo el miércoles 28, con 540 actuaciones coordinadas por el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2. El jueves 29 se registraron 185 incidencias, el viernes 30 fueron 94 y este sábado 31, hasta la desactivación, 48.

La mayoría de los avisos estuvieron vinculados a ráfagas de viento generalizadas, con caída de árboles y ramas en vía pública, descuelgue de tendidos eléctricos y telefónicos, desprendimientos de fachadas y, en algunos casos, levantamiento de cubiertas. La lluvia dejó balsas de agua, arrastres y pequeños desprendimientos en carreteras, mientras que la nieve afectó sobre todo a Cuenca y Guadalajara.

Provincias más afectadas

Ciudad Real encabeza el balance con 303 incidencias, principalmente por viento y por el aumento de caudales en ríos y arroyos tras las intensas precipitaciones. Estas circunstancias obligaron a cortar varias vías provinciales. Le sigue Toledo, con 198 intervenciones relacionadas en su mayor parte con las rachas de viento y problemas puntuales de acumulación de agua.

En Albacete se registraron 147 incidencias, con el viento como factor predominante y algún corte de carretera por lluvias, mientras que Cuenca sumó 135, por viento y nieve, especialmente durante la jornada del 28. En Guadalajara, también con la nieve como protagonista ese día, se contabilizaron 84 avisos.

Afecciones en carreteras y servicios

La nieve condicionó el tráfico en la A-40 y la A-2, así como en diversas carreteras regionales y provinciales de Cuenca y Guadalajara. La lluvia y los arrastres motivaron cortes y restricciones, con mayor impacto en la provincia de Ciudad Real.

Entre las vías afectadas figuran la CR-4193 en Agudo, la CR-633 en Almedina y las CR-4121, CR-413 y CR-412 en los términos de Cabezarados, Luciana y Fontanosa. En Albacete se registró un corte en la AB-609 en El Bonillo por acumulación de agua. Los servicios operativos y de mantenimiento atendieron también saneos de elementos constructivos, retirada de arbolado y restablecimiento de cableado.

Viento, nieve y lluvia

El viento fue el fenómeno más extendido y la causa principal de las incidencias reportadas. La conjunción de rachas fuertes y suelos saturados por precipitaciones facilitó la caída de arbolado y la generación de riesgos en entornos urbanos y periurbanos.

La nieve se concentró en la franja central de la emergencia, con especial incidencia el 28 en Cuenca y Guadalajara, donde se acumularon espesores que exigieron labores de limpieza de calzadas y tratamientos preventivos. La lluvia, por su parte, elevó el nivel de pequeños cauces y generó balsas que obligaron a extremar precauciones en tramos con drenaje comprometido.

Seguimiento y previsión

Las previsiones apuntan a la entrada de nuevas borrascas atlánticas durante la próxima semana, con precipitaciones recurrentes. El Servicio 1-1-2 mantendrá el seguimiento de la evolución meteorológica y de los efectos sobre el territorio, con especial atención a crecidas de ríos y posibles desembalses.

La Administración autonómica recuerda que, aunque el METEOCAM queda desactivado, los servicios de emergencia continuarán en alerta operativa para responder ante episodios puntuales que puedan derivarse de las próximas lluvias, con prioridad en la vigilancia de la red viaria secundaria y los puntos con antecedentes de encharcamiento o arrastres.

Con la normalización progresiva de la situación, los trabajos se centran ahora en la reparación de daños menores, la retirada de restos y la comprobación del estado de infraestructuras locales afectadas por viento y agua, especialmente en las provincias con mayor carga de incidencias durante la borrasca Joseph.

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