El Gobierno de Castilla-La Mancha desactivó a las 13:00 horas de este viernes el Plan Específico ante el Riesgo por Fenómenos Meteorológicos Adversos (METEOCAM), tras dos jornadas en Fase de Alerta en varias provincias. La medida afecta a Albacete, Cuenca y Ciudad Real, donde el dispositivo preventivo había quedado activado por previsión de lluvias y tormentas.
La Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital justificó el cierre del protocolo al no existir avisos activos de la AEMET por precipitaciones o tormentas en la región y ante la ausencia de incidencias relevantes en las últimas horas.
El plan estuvo operativo en Fase de Alerta – Situación Operativa 0 desde las 16:00 del 8 de octubre en Albacete y Cuenca, y desde las 10:00 del día 9 en Ciudad Real, con seguimiento coordinado desde el Servicio de Emergencias 1-1-2.
Alertas desactivadas en tres provincias
El METEOCAM se mantuvo en modo preventivo por el episodio anunciado a mitad de semana. En Albacete y Cuenca, la activación se produjo el miércoles por la tarde; en Ciudad Real, se incorporó el jueves por la mañana. Con la normalización de la situación meteorológica, el Ejecutivo autonómico retiró la alerta este viernes a mediodía.
La retirada del plan se ejecuta cuando no hay notificación de fenómenos adversos inminentes, con el fin de volver a la operativa ordinaria. De este modo, los dispositivos puestos en prealerta para posibles episodios de lluvia intensa o tormentas eléctricas quedan desmovilizados.
Durante la vigencia del plan, la red de coordinación del 1-1-2 mantuvo la vigilancia sobre tramos urbanos y carreteras potencialmente afectados por encharcamientos, así como sobre elementos de mobiliario y suministros susceptibles de incidencias puntuales.
Cinco incidencias sin heridos
En el periodo de activación, el 1-1-2 registró cinco incidentes: dos en la provincia de Albacete y tres en la de Cuenca. Todos se concentraron el miércoles, 8 de octubre, entre las 18:00 y las 24:00 horas, coincidiendo con los momentos de mayor actividad de las precipitaciones.
Los avisos atendidos estuvieron relacionados con balsas de agua en vía pública y carreteras, además de un desprendimiento de cables eléctricos. Los recursos movilizados solventaron cada situación sin que se produjeran daños personales.
Fuentes del operativo señalan que la rápida respuesta y la coordinación entre servicios municipales, mantenimiento de carreteras y compañías suministradoras permitieron restablecer con agilidad la normalidad donde fue necesario.
Sin avisos de AEMET y normalidad
La desactivación se adoptó al evaluar los últimos partes y no constatar avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para la región. Este criterio, junto con la baja incidencia registrada, llevó a cerrar el protocolo en el nivel en que se encontraba, destinado a la observación y preparación de recursos.
El Gobierno autonómico recuerda que el METEOCAM se activa de manera escalonada para anticipar riesgos ante fenómenos adversos y facilitar la coordinación interadministrativa. La vuelta a la normalidad implica mantener el seguimiento ordinario sin dispositivos específicos desplegados.
Con el episodio resuelto y los servicios de emergencia en nivel habitual, la Comunidad recupera la operativa estándar, si bien se mantiene el monitoreo meteorológico rutinario para reactivar el plan si las condiciones lo exigieran.
